El tercer y último evento del año se ubicará sobre Escorpio. Cómo afectará su energía y las recomendaciones para afrontar este período.
Entre los fanáticos de la astrología, Mercurio Retrógrado es uno de los fenómenos más seguidos de cerca. Aunque suele tener mala fama, durante el evento se genera un tiempo propicio para la introspección, la revisión y la resolución de asuntos pendientes, siendo un momento ideal para reflexionar sobre el pasado y resolver conflictos no cerrados.
Mercurio está asociado simbólicamente con la comunicación, los pensamientos, los trámites, los viajes y la tecnología. Durante su retrogradación, se suele interpretar que esos ámbitos pueden atravesar momentos de revisión o cierta sensación de demora. Por ello, se recomienda tener cuidado con la toma de decisiones importantes, ya que la energía puede llevar a malentendidos y errores.
Este fenómeno ocurre aproximadamente cada cuatro meses. Y tras el evento que finalizó a fines de julio, el tercer y último Mercurio Retrógrado del año comenzará el 24 de octubre y se extenderá hasta el 13 de noviembre de 2026.
Los astrológicos ubican esta retrogradación en Escorpio, un signo al que tradicionalmente se asocian temas vinculados con la profundidad emocional, los secretos, las transformaciones y aquello que permanece oculto. De acuerdo a los profesionales, esta será una etapa de revisión profunda, en la que podrían reaparecer conversaciones del pasado, emociones que no fueron resueltas o decisiones que necesitan ser reconsideradas.
La recomendación será evitar actuar impulsivamente, revisar bien mensajes, acuerdos y documentos, y aprovechar el período para ordenar aquello que necesita una segunda mirada. Más que un momento de malas noticias, la astrología lo presenta como una oportunidad para detenerse, reflexionar y cerrar asuntos pendientes antes de avanzar.
La astrología propone aprovecharlo para revisar, reorganizar y cerrar asuntos pendientes. Entre las recomendaciones más habituales aparecen:
El fin de Mercurio Retrógrado representa un momento ideal para retomar proyectos, tomar decisiones importantes y dejar atrás los bloqueos que pudieron surgir durante este periodo. Por ello, existen diversos rituales simbólicos enfocados en liberar lo que ya no aporta, recuperar la claridad mental y abrir espacio para nuevas oportunidades.
Uno de los más populares consiste en hacer una limpieza energética del hogar. Se pueden abrir puertas y ventanas durante unos minutos para renovar el ambiente y acompañar este momento con incienso, palo santo o una vela blanca, elementos que tradicionalmente se utilizan para simbolizar el cierre de ciclos.
Otro ritual recomendado es escribir una lista de todo lo aprendido durante Mercurio retrógrado. Reflexionar sobre los malentendidos, los proyectos pausados o las relaciones que hicieron replantear ciertos aspectos de la vida. Después, escribir una segunda lista con las intenciones que se desean manifestar durante las próximas semanas.
Con una frecuencia aproximada de una vez cada cuatro meses, Mercurio retrógrado es el término utilizado para describir un fenómeno en el que el planeta más cercano al Sol parece retroceder en su órbita desde la perspectiva de la Tierra. Este movimiento es una ilusión visual debido a la diferencia en las velocidades orbitales relativas de la Tierra y el planeta en cuestión.
La energía de este tránsito suele generar nostalgia, confusión o la necesidad de cerrar etapas inconclusas. De esta manera, surge el impulso de reenviar mensajes, buscar explicaciones o retomar contactos. Sin embargo, los reencuentros que se dan durante este período no siempre significan segundas oportunidades. En muchos casos, son una forma simbólica de sanar o comprender por qué algo terminó.