Durante muchos años se la escribió gráficamente acentuada. Sin embargo, un cambio de regla en 2010 se la quitó, aunque hasta hoy se mantiene la confusión.
La RAE le da a la tilde un papel fundamental en la escritura del español. Su función es señalar qué sílaba se pronuncia con mayor fuerza y también diferenciar palabras que se escriben igual pero tienen significados o funciones distintas. Sin embargo, muchas veces se coloca por intuición y termina siendo utilizada de forma incorrecta.
Uno de los casos más comunes es el de la palabra "guion", que muchas personas habitualmente escriben con tilde a pesar de que la Real Academia Española establece que debe ir sin ella. ¿Pero por qué suele repetirse constantemente este error? Principalmente, por un cambio en la regla de su escritura.
La palabra “guion” se articula de dos formas: con diptongo, como monosílaba; o con hiato, como bisílaba. La articulación con diptongo es la normal en amplias zonas de Hispanoamérica, especialmente en México y en el área centroamericana. Por el contrario, en otros países del continente, como Argentina, Ecuador, Colombia o Venezuela, al igual que en España, se articula con hiato.
Con independencia de cómo la articule cada hablante, se debe escribir siempre sin tilde por tratarse de un monosílabo a efectos ortográficos, ya que la secuencia vocálica que contienen (vocal cerrada seguida de vocal abierta tónica) se considera siempre un diptongo a la hora de aplicar las reglas de acentuación.
Por la misma razón, se escriben sin tilde otras palabras que, por contener esta secuencia, resultan ser monosílabas a efectos ortográficos: entre los ejemplos se encuentran ion, muon, pion, prion, Ruan, Sion, truhan.
La diversidad en la articulación de “guion” generó consecuencias en la escritura, específicamente, en el uso de la tilde. Con hiato, era considerada una palabra aguda terminada en N, por lo que llevaba tilde. Pero por otro lado, los que la consideraban un monosilabo, cumplían con la regla y no se la colocaban.
Esta disparidad de criterios provocó que la RAE busque unificarlo. Y desde el año 2010, la normativa oficial establece que este término debe considerarse un monosílabo a efectos ortográficos, por lo que ya no se acentúa gráficamente.
La institución española establece un conjunto de reglas generales que permiten determinar qué palabras deben llevar tilde y cuáles tienen que escribirse sin ella. Conocerlas no solo ayuda a escribir correctamente, sino que también permite comprender mejor la estructura fonética y ortográfica. Algunas de ellas son: