El atacante campeón del mundo en Qatar 2022 se despidió definitivamente del fútbol italiano.
Alejandro Papu Gómez dejará atrás su etapa en el fútbol italiano para sumarse al Forte Virtus, club de la segunda división de la liga de los Emiratos Árabes Unidos. El campeón del mundo con Argentina en Qatar 2022 ya se encuentra en suelo emiratí y este jueves comenzará su primera sesión de entrenamiento con su nuevo equipo en un nuevo desafío a los 38 años de edad.
Para concretar el pase, el atacante acordó con el Calcio Padova la rescisión del contrato que los unía, según informaron el periodista César Merlo y el especialista en transferencias Gianluca Di Marzio. La operación no implicó un traspaso: el jugador argentino resignó tres meses de salario para quedar con el pase en su poder de manera inmediata. El contrato que lo ligaba al club del ascenso italiano tenía vencimiento previsto para junio de 2027, mismo plazo al que se extenderá ahora su vínculo con la Forte Virtus, de acuerdo con la información.
El club que recibirá al Papu Gómez tiene sede en el barrio de Mirdif, en Dubái, y pertenece a Maurizio Setti, ex presidente del Hellas Verona, detalló el medio Estadio Deportivo. La ventana de incorporaciones de los Emiratos Árabes permanece abierta hasta el 28 de septiembre, lo que explica la celeridad del movimiento.
Gómez había llegado al Padova en el mercado de junio de 2025, como jugador libre tras su paso por el Monza. En el club de la Serie B italiana disputó apenas nueve partidos, una participación acotada que precipitó su salida. Con este movimiento, el delantero argentino deja definitivamente el fútbol de ese país.
A lo largo de su trayectoria profesional, el Papu Gómez acumuló 647 partidos en clubes y convirtió 116 goles, según los registros de Transfermarkt. Su etapa más destacada fue con la camiseta de Atalanta, donde jugó 252 encuentros y marcó 50 tantos entre 2014 y 2021. En la temporada 2019-20, estableció el récord de la Serie A de asistencias en una sola temporada, con 16 pases de gol.
Antes de llegar a Bérgamo, el atacante había pasado por Arsenal de Sarandí (77 partidos, 12 goles), San Lorenzo (48 partidos, 8 goles), el Catania italiano (106 partidos, 16 goles) y el Metalist Kharkiv de Ucrania (23 partidos, 3 goles). Tras su ciclo en Atalanta, se incorporó al Sevilla, donde disputó 66 encuentros y convirtió 9 tantos entre 2021 y 2023. Con la selección argentina, sumó 17 participaciones y 3 tantos, y fue parte del plantel que conquistó la Copa del Mundo Qatar 2022.
Por otro lado, su trayectoria estuvo marcada por un episodio que lo mantuvo alejado del fútbol durante casi dos años. En octubre de 2023 se confirmó que había dado positivo en un control antidoping realizado en noviembre de 2022, días antes del inicio del Mundial de Qatar, cuando todavía pertenecía al Sevilla. La sustancia detectada fue terbutalina, un agente B2-adrenérgico prohibido, y Gómez sostuvo que su ingesta fue accidental: había tomado el jarabe para la tos de su hijo.
La FIFA le aplicó una suspensión de dos años, que el jugador describió como desproporcionada. “Tomás cocaína, fumás un porro y te dan seis meses. A mí me dieron dos años por tomar el jarabe de mi hijo”, dijo en declaraciones que recogió Fox Sports. El Sevilla rescindió su contrato a raíz del caso, y el Papu realizó una breve escala en el Monza antes de que la sanción se hiciera efectiva. Cumplió la suspensión el 18 de octubre de 2025, y regresó a la competencia el 22 de noviembre de ese año, en un partido de la Serie B entre Padova y Venezia, tras 776 días sin jugar.