El Millonario quebró una plusmarca que data del amateurismo y que deja a las claras el pésimo momento que atraviesa el equipo.
River atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente y la derrota frente a Rosario Central terminó por profundizar una crisis deportiva que ya venía generando preocupación. El conjunto dirigido por el Chacho volvió a caer en el Torneo Clausura y alcanzó una marca que no registraba desde hace más de un siglo. La seguidilla de resultados negativos abrió un fuerte debate entre los hinchas, que despidieron al equipo con silbidos y cuestionamientos en el estadio Monumental.
Con el traspié frente al Canalla, el Millonario acumuló cinco derrotas consecutivas en competencias organizadas por la AFA, una racha que no sufría desde 1911, cuando todavía se disputaban los campeonatos del amateurismo. Más de 115 años después, el club volvió a igualar una estadística que parecía imposible de repetir, reflejo del complejo presente que atraviesa tanto desde lo futbolístico como desde lo anímico.
La serie comenzó con la derrota en la final del torneo anterior frente a Belgrano por 3-2, un golpe muy duro para los de Núñez luego de haber llegado a la definición con expectativas de sumar un nuevo título. Lejos de recuperarse, el equipo tampoco logró reaccionar en el inicio del segundo semestre y fue acumulando nuevos tropiezos que aumentaron el malestar entre los simpatizantes.
El siguiente revés llegó en la Copa Argentina, donde la Banda quedó eliminado de manera inesperada frente a Aldosivi tras perder por 3-1. Aquella caída representó uno de los grandes golpes del año, ya que el certamen aparecía como una de las oportunidades más importantes para volver a conquistar un título y asegurarse un lugar en competencias internacionales.
La crisis continuó en el Clausura, en el que River no consiguió sumar puntos en las tres primeras fechas. Primero perdió 1-0 frente a Barracas Central en el Monumental, luego volvió a caer por el mismo marcador ante Gimnasia y finalmente sufrió otra derrota ante la Academia rosarina, también por la mínima diferencia, prolongando una racha negativa que ya quedó marcada en los libros de la historia del club.
Si bien en 1982 el equipo también enlazó cinco derrotas consecutivas, aquella estadística contemplaba encuentros correspondientes a la Copa Libertadores y no únicamente competencias locales. Por ese motivo, la serie actual adquiere una dimensión aún mayor dentro de los torneos organizados por la AFA, ya que iguala un registro que permanecía intacto desde principios del siglo XX.
Más allá de los números, el principal problema para el Millonario pasa por la imagen que viene mostrando dentro del campo de juego. El equipo perdió solidez defensiva, genera pocas situaciones claras de gol y evidencia dificultades para sostener el ritmo durante los noventa minutos. Esa combinación de factores terminó desembocando en una crisis que hoy parece no encontrar una salida inmediata.
El cuerpo técnico tendrá ahora la misión de revertir rápidamente este panorama para evitar que la racha siga creciendo y complique todavía más los objetivos de la temporada. Mientras tanto, el club también continúa moviéndose en el mercado de pases con la intención de reforzar el plantel-todo parece indicar que llegarán Thiago Almada y Francisco Ortega-, aunque los resultados recientes dejaron en claro que el desafío será mucho más profundo que la simple llegada de nuevos futbolistas.