El jugador fue consultado sobre sus sensaciones por la llegada de un nuevo técnico y fue contundente con su respuesta.
Boca dio un cambio profundo en su camino con el plantel profesional de la primera división cuando decidió eyectar del cargo a Claudio Úbeda. Trajo nuevos refuerzos para cambiarle cara, pero los resultados aún no son los soñados por la institución debido a que en los últimos días pasó ajustado en la Copa Sudamericana por su eficacia en la tanda de penales y empató contra Newell's en condición de visitante.
Todavía no termina de encontrar el resultado futbolístico deseado, pero lo cierto es que Rodolfo Arruabarrena llegó al club y le dio un nuevo aire a los jugadores. En las últimas horas un jugador importante del plantel fue durísimo con este cambio y dejó en claro cómo impactó en lo personal el cambio de dirección técnica.
Luego del empate ante el elenco rosarino, el mediocampista Santiago Ascacibar fue consultado sobre cómo impactó el cambio de DT en el grupo y, también, en lo persona. "Bien, la verdad bien. Nos cambió la cara a lo que veníamos, al menos a mi personalmente. Sabe lo que es este club, lo maneja con la jerarquía que tendría que tener y a nosotros nos viene muy bien", sentenció con contundencia.
Boca se salvó de otro aplazo en Rosario e igualó 2-2 frente a Newell's por la tercera fecha del Torneo Clausura, en un encuentro que tuvo de todo: un primer tiempo favorable para el Xeneize, una fuerte reacción de la Lepra en el complemento, un polémico reclamo por una mano de Lautaro Di Lollo y un empate que terminó dejando más dudas que certezas para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que sigue sin poder ganar en el certamen local.
Antes de los primeros cinco minutos de partido, Boca tuvo una jugada clara para abrir el marcador en Rosario: Dylan Gorosito apareció por el carril derecho y lanzó un buscapié que le llegó a Miguel Merentiel, pero el arquero Josué Reinatti evitó el tanto con la pierna. El impulso inicial se fue apagando con el correr de los minutos y Newell's, con pocas armas, cerró sus líneas para impedir nuevos avances. Al rato, el Xeneize se despertó: cabezazo de la Bestia al travesaño.
Sin mostrar una gran versión, el club azul y oro estaba cerca de ponerse en ventaja y el delantero uruguayo, que se llevó puesta la pelota, acumuló su tercera oportunidad concreta para establecer el 1-0. Finalmente, el tanto tuvo lugar a los 30 de la primera etapa: Sebastián Villa sacó un lindo centro con rosca y Santiago Ascacíbar, apareciendo desde atrás, marcó de cabeza.
La visita se sintió cómoda con el resultado y hasta incluso se animó a ceder la posesión, entendiendo que la Lepra tenía pocos argumentos para generar peligro. Así fue: salvo algún tiro libre que Álvaro Montero contuvo con tranquilidad, los de Frank Kudelka no se acercaron. Sin embargo, sobre el final, una mano de Lautaro Di Lollo provocó un reclamo airado del plantel santafesino.
En el comienzo del complemento, cuando parecía que ambos equipos todavía se estaban midiendo, quien golpeó fue el anfitrión: Facundo Guch tomó el balón, encaró ante dos hombres y disparó cuando halló algo de espacio. Aún así, su remate fue tan débil que quedó en los pies de Matías Cóccaro, quien corrigió la trayectoria con un sablazo y estampó el empate.
Los del Vasco Arruabarrena sufrieron diez minutos de terror: Guch quedó a tiro de poner el 2-1 con una ejecución de media distancia y el que le acertó al arco fue, en este caso, Luca Regiardo. El capitán construyó una hermosa pared, volvió a recibir la pelota y la colgó del ángulo.
El clima en el campo de juego se empezó a caldear y prueba de ello fue la reacción de Leandro Paredes ante una falta cobrada por el árbitro: le pegó un pelotazo a Guch en el piso y los 11 de Newell's se le fueron al humo. Boca pasó a manejar la posesión con cierta parsimonia, sin la fluidez ni intensidad necesaria para ir a buscar el partido.
El Xeneize estaba jugando mal y le costaba todo, pero una vez más sus pibes salvaron las papas: Leonel Flores comandó una jugada por el sector derecho, le cedió el balón a Tomás Aranda y el 10, con un toque sutil, abrió para Alan Velasco. El ex Independiente fusiló a Reinatti y clavó el empate para el grito boquense.
Lo mejor del cuadro azul y oro en el complemento, curiosamente, estuvo en el cierre: Aranda inquietó con una ejecución al poste y Flores hizo lo propio con una extraordinaria arremetida dentro del área y un intento que se fue apenas ancho. Poco para el conjunto de La Ribera, que lejos de convencer en sus primeros dos duelos del certamen local, no sumó un solo triunfo. Entre semana, el miércoles próximo, se le viene el siempre difícil Estudiantes, que será una prueba de fuego.