En España confirmaron que el arquero de River es el apuntado para reemplazar a una figura de un club que es protagonista en Champions League. Mandaron ojeadores y hay otros clubes interasados.
Santiago Beltrán es una de las mejores apariciones que ha tenido River en los últimos años, ocupando el arco del club, una tarea para nada fácil debido que lo tuvo que hacer bajo la sombra del histórico Franco Armani. Al demostrar un nivel impactante que lo catapultó a la Selección argentina, el jugador se ganó la titularidad al punto tal que, luego de volver de la lesión, el pulpo tuvo que buscar nuevos horizontes.
Lo cierto es que ese nivel parejo en el rendimiento hizo que algunos clubes empiecen a mirarlo como una futura promesa. Tanto es así que el diario AS, histórico en España, confirmó que un club grande del país lo quiere sumar para que sea el heredero de una mega estrella.
Según revelaron en el prestigioso medio español, el Atlético de Madrid quiere que Beltrán sea el "heredero" de Jan Oblak, una figura que ya lleva 12 años vistiendo la camiseta del colchonero.
"Buscar otro portero que acompañe a Oblak. Una búsqueda especial, distinta a las del resto de años: a presente pero también a futuro, a recambio. Jan tiene 33 años y finaliza contrato en 2028, en año y medio. El que venga está llamado a tomar su testigo. Y aquí aparece el nombre de Santiago Beltrán", escribió la periodista Patricia Cazón, confirmando el interés.
Por otra parte, confirmó: "River lleva meses tratando de renovarle pero de momento, hueso. Su nombre ha llegado a Europa y está en las agendas de clubes importantes como Juventus, Inter… y el Atlético. El club rojiblanco ha enviado ojeadores a verlo en directo en las últimas semanas". El jugador tiene un costo de 11 millones según Transfermarket, y vence su contrato en 2027. Además, tiene una cláusula de 25 millones.
River venció a Aldosivi 2-0 en Mar del Plata por la última fecha de la fase de grupos del Torneo Clausura y se aseguró el cuarto puesto de la zona B, por lo que jugará los octavos de final en el Monumental, contra el quinto del otro grupo.
Los goles del Millonario fueron de Beltrán de penal y Correa, ambos en el segundo tiempo. El VAR tuvo un papel clave para el equipo de Leo Ponzio, ya que le anuló un tanto al Tiburón por offside y llamó al árbitro para sancionar el penal que abrió el marcador.
El primer tiempo del encuentro de la fecha 16 no tuvo tantas situaciones claras. Sin embargo, el Millonario fue el que más cerca estuvo de abrir el marcador, con Galván teniendo la primer chance con una pelota que le quedó en la medialuna y el volante la tiró por encima del travesaño.
Hubo dos polémicas por patadas de jugadores de Aldosivi: primero fue Palavecino y luego Castro, que le entraron fuerte al juvenil de River, Espíndola, pero el árbitro Bryan Gustavo Ferreyra decidió que ninguna ameritaba la roja.
A los 43 minutos de la parte inicial, un tiro libre al borde del área grande fue ejecutado por Thiago Almada, que buscó el ángulo derecho del arquero rival e impactó su remate en el travesaño.
En el inicio de la segunda parte, un córner bajo al primer palo le llegó a Otamendi, que no pudo ajustar el cabezazo para hacerlo buscar el arco, y el mismo se fue ancho.
Aldosivi abría el marcador en su primera llegada de peligro al arco rival, a los 13 minutos, cuando el defensor Santiago Moya lograba aprovechar un rebote ante una salida en falso del arquero Santiago Beltrán, aunque el tanto fue invalidado por un fuera de juego previo, tras la revisión del VAR.
A los 28 minutos de la segunda mitad, nuevamente el VAR llamó al árbitro Ferreyra, por una mano del delantero de Aldosivi Vombergar tras un tiro libre de River. Tras una larga revisión, el juez fue al monitor y cobró penal para el Millonario.
A los 30 minutos, Lucas Beltrán puso el 1-0: remató a la derecha del arquero Acosta, que a pesar de adivinar el palo, nada pudo hacer con el certero derechazo del delantero.
Ya en los minutos de descuento, Ángel Correa apareció para poner el 2-0: tras una buena corrida de Ortega por el carril izquierdo, encontró con un preciso centro atrás al diez, que cruzó el disparo para que River respire.