El platense logró la primera victoria de su carrera ante un tenista perteneciente al Top 10.
Tomás Etcheverry (31° del ranking mundial) metió un auténtico batacazo en el Masters 1000 de París. El tenista argentino dio el gran golpe de la jornada al derrotar en la segunda ronda al australiano Alex De Miñaur (9°) por 7-6 (2) y 6-3, en casi dos horas de juego, y se metió en los octavos de final del último certamen de la categoría en este 2026.
Además, con esta victoria no solo derrotó por primera vez a un top ten, sino que también alcanzó por cuarta vez en la temporada la instancia de los 16 mejores en un certamen Masters 1000: anteriormente, en Miami, Monte-Carlo y Madrid. Hasta el momento, no logró acceder a los cuartos de final y tampoco ganar sets en sus respectivos duelos de octavos.
La clave del encuentro pasó por el primer set, en el que el platense debió remar desde abajo para llegar al tiebreak. De hecho, De Miñaur estuvo break arriba y contó con 13 chances de quiebre, aprovechando solamente una de ellas. Posteriormente, Etcheverry consiguió nivelar el score y, envalentonado, se adueñó del desempate con un contundente 7-2, en 80 minutos.
Con el envión anímico lógico por lo conseguido en la manga anterior, el segundo capítulo fue del argentino, quien impuso condiciones. Una ruptura de servicio fue suficiente para que el sudamericano lograra quedarse con la primera victoria ante un jugador metido en el Top 10. Ahora, Etcheverry se enfrentará en octavos a Rinky Hijikata, vencedor de Novak Djokovic.
No fue una victoria más para Tomás Etcheverry. Su festejo ante el australiano Alex de Miñaur en París, fue la primera ante un Top 10 en su carrera y justamente en un Masters 1000.
Pero además, esta alegría le trae consecuencias en su ranking. Con este logro, está volviendo virtualmente al 29° lugar del escalafón mundial, retornando al Top 30 desde el 31° que ocupaba este lunes. Para esto, fue clave su título en el ATP 500 de Río, en febrero y los octavos de final en el US Open, entre otros buenos torneos del año. Pero el platense puede ir por más. De sumar otra victoria, ascendería otra posición, quedando más cerca del 25° ATP, lo mejor de su carrera.
El platense ahora espera en octavos de final por el vencedor de Novak Djokovic, Rinky Hijikata. El serbio cayó frente al australiano por 6-3, 3-6 y 3-6 en una de las sorpresas de la jornada. El oceánico, surgido de la qualy, fue de menos a más para dar el gran batacazo de su carrera ante la leyenda balcánica, que se quedó sin energías y en el cierre y, en consecuencia, sin margen para clasificar a las ATP Finals y cerró su año oficialmente.
El siete veces campeón de París, quien venía de firmar magras producciones en Shanghai y Basilea, cayó ante el australiano (83°) y así se baja de su sueño de clasificar nuevamente al torneo que reúne a los ocho mejores de la temporada.