El Tribunal de Disciplina evaluará si le corresponde una pena al presidente y futbolistas de la institución platense.
La Supercopa Internacional terminó en escándalo tras la victoria 3-1 de Rosario Central sobre Estudiantes de La Plata. Los jugadores del Pincha se agarraron a golpes en el túnel, mientras que el presidente Juan Sebastián Verón ingresó al estadio para increpar al árbitro Darío Herrera.
Tras estos incidentes, el Tribunal de Disciplina, tal como informó Clarín, deberá decidir si le corresponde una sanción a los involucrados, desde los jugadores hasta el directivo, que quedó en el foco de la polémica. Todo esto podría tardar, ya que Herrera todavía no entregó el informe sobre el partido.
El problema con la posible sanción es que existe un vacío reglamentario para las competencias como la Supercopa Internacional que se disputa a un solo partido, por lo que si la pena solo se cumple en esa competencia, es difícil que alguno de los involucrados llegue a respetarla.
Por este detalle, si el Tribunal de Disciplina decide que los incidentes deben pagarse con una sanción, podría trasladarse la pena a los campeonatos locales, como el Torneo Clausura o la Copa Argentina.
Hay un antecedente que respaldaría esa decisión, que es el Trofeo de Campeones 2022, disputado entre Boca y Racing, que terminó con 7 expulsados del lado Xeneize y tres de la Academia. Las sanciones fueron trasladadas a los torneos nacionales, aunque finalmente el único que cumplió fue Darío Benedetto, a quien le habían dado cuatro fechas. El resto tuvieron una limpieza de las sanciones por una amnistía general de la AFA.
Con el marcador 3-1 a favor de Central y la definición prácticamente sentenciada, el clima terminó de desbordarse. Jugadores e integrantes de los cuerpos técnicos protagonizaron empujones, discusiones y algunas piñas, primero cerca del campo y después en el sector de vestuarios.
Los incidentes se produjeron cuando todavía quedaba partido por jugar, lo que generó una imagen poco habitual para una final. En ese contexto, Verón tomó la decisión de retirar al equipo y el cierre quedó completamente opacado por el escándalo.
Así, la consagración de Rosario Central quedó atravesada por una jornada de enorme tensión: problemas con el ingreso de los hinchas, reclamos arbitrales, fuertes acusaciones del presidente de Estudiantes y una pelea que terminó convirtiéndose en la postal final de la Supercopa Internacional.
Tras la clasificación a la semifinal de la Copa Libertadores, Estudiantes está decidido a incorporar a un marcador central zurdo, ya que en esa posición, entre lesiones y sancionados, no tendría a ningún jugador experimentado para enfrentar a Flamengo.
Uno de los nombres que tomó fuerza fue el de Marcos Rojo, actualmente en Racing. Aunque su relación con el Pincha se fracturó al decidir irse a Boca en su momento, la dirigencia ve con buenos ojos su incorporación, por su experiencia y liderazgo. Sin embargo, la negociación con la Academia no será sencilla, ya que no desean desprenderse del futbolista.
n caso de que finalmente se concrete la operación, Rojo tendría su tercer ciclo en Estudiantes de La Plata. En el primero, que ocurrió entre 2008 y 2010, el defensor fue clave para conquistar la Copa Libertadores 2009 y el Torneo Apertura 2010, aunque en su segunda etapa, que se dio en 2020, fue muy cuestionado porque estuvo solo seis meses y disputó nada más que un partido.