Receta de pizza casera para 1kg de harina: el truco con final crocante y esponjoso

La mejor receta para preparar en casa la masa para la pizza: los secretos y en qué no se debe fallar para poner en práctica este truco.

La especialista Paulina Cocina señala acertadamente que “hay tantas recetas de pizza como personas en este mundo. Cada una tiene su truco y su forma de hacerla”. Y la reconocida cocinera brindó su receta para elaborar en casa la masa para pizza empleando un 1 kilo de harina. ¿Cuáles son los secretos del truco que brinda un final crocante y esponjoso?

Paulina Cocina apunta que, en el proceso del horneado de la masa, es muy importante hacerlo a máxima temperatura. Un truco para simular un horno de leña consiste en poner la pizza en la base del horno con un papel de horno en la base (sin bandeja ni nada) y cocinarla ahí hasta que la base empiece a tostarse.

Paulina Cocina apunta que, en el proceso de horneado de la masa, es muy importante hacerlo a máxima temperatura.

La receta de Paulina Cocina para elaborar la masa de una exquisita pizza casera

Para preparar la masa de una exquisita pizza casera empleando un kilo de harina, primeramente se deberán reunir los siguientes ingredientes:

  • 1 kilo de harina 0000 (o 000 si no hay otra disponible).
  • 15 gramos de levadura fresca (o 6 gramos de levadura seca).
  • 1 chorrito de leche tibia.
  • 1 cucharada de azúcar.
  • 2 cucharadas de harina (para la activación de la levadura).
  • 700 ml de agua a temperatura ambiente.
  • 1 cucharada de sal fina.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva.

Estas cantidades rinden entre 4 y 5 pizzas medianas (cada pizza rinde entre 6 y 8 porciones, según el tamaño y el corte).

Paso a paso de la receta de Paulina Cocina para preparar la masa casera de la pizza

  • Disolver la levadura fresca en la leche tibia junto con la cucharada de azúcar y dos cucharadas de la harina. Mezclar bien hasta que no queden grumos. Tapar con un repasador y dejar reposar entre 10 y 15 minutos hasta que espume. De este modo, se activa la levadura.
  • Para formar la masa, se deberá colocar la harina en un bol grande y hacer una corona. Luego, distribuir la sal en los bordes y en el centro verter el aceite de oliva y la levadura activada.
  • Comenzar a revolver un poco desde el centro con una cuchara. Añadir el agua de a poco, comenzando con 500 ml y agregando más solo si la harina lo requiere. Integrar todo bien con las manos.
  • Verter la masa sobre la mesada ligeramente enharinada. Luego, amasar de 10 a 15 minutos plegando la masa sobre sí misma hasta lograr una textura suave y elástica. Evitar agregar harina extra en exceso.
  • Primer levado: colocar la masa en un bol limpio y apenas aceitado. Tapar con un repasador y dejar reposar en un lugar cálido, sin corrientes de aire, hasta que duplique su volumen (entre 40 y 50 minutos).
  • Volcar la masa en la mesada con cuidado para no desgasificar en exceso. Dividir en 4 o 5 porciones según el tamaño deseado. Formar bollos plegando los bordes hacia adentro y colocarlos en una bandeja aceitada. Tapar y dejar reposar nuevamente hasta que vuelvan a crecer (entre 30 y 40 minutos).
  • Al estar lista para usar, estirar la masa en una pizzera aceitada y continuar con la receta de pizza que se haya elegido.

Cuatro secretos clave para que la masa de la pizza casera quede perfecta

  • Es importante pre hornear la masa: Paulina Cocina sostiene que uno de los trucos clave es el de meter la masa ya extendida pero sin ningún ingrediente de 5 a 6 minutos en el horno, lo justo para que pierda un poco de elasticidad. Así, se conseguirá quitarle humedad a la masa para que quede mucho más crujiente.
  • Añadir el aceite de a poco: como se hizo con el agua, una vez que se haya obtenido una masa elástica y homogénea, sin grumos. Una vez que se incorpora el aceite, se vuelve a amasar para que todos los ingredientes se unan bien.
  • Unir la harina y la sal con el agua con levadura disuelta en el amasado: amasar con tiempo e incorporar el agua de a poco. De este modo, se podrá lograr una masa homogénea y pareja. La clave en este paso es no apurarse.
  • Emplear tomate fresco: la idea es que la salsa de tomate sea lo más densa posible y que tenga menor contenido en agua. De esta forma se busca no humedecer mucho la masa y conseguir ese toque crujiente.

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