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Tarta de choclo casera: un clásico cremoso que siempre funciona

Suave, cremosa y fácil de hacer, esta tarta de choclo combina una masa casera con un relleno simple y rendidor para cualquier comida.

Hay recetas que juegan de memoria. Que aparecen en la mesa sin necesidad de presentación y funcionan en cualquier contexto. La tarta de choclo está ahí: simple, noble y con esa textura cremosa que la vuelve un clásico.

No es una receta complicada, pero tiene algo especial. El equilibrio entre lo dulce natural del grano y lo salado del conjunto genera un bocado amable, de esos que se repiten.

Además, es versátil. Sirve para un almuerzo rápido, una cena liviana o incluso para resolver viandas sin perder calidad.

Ingredientes

Para la masa:

  • 2 tazas de harina de trigo
  • 1/2 taza de manteca fría
  • 1 huevo
  • 1/4 taza de agua fría
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

  • 3 tazas de choclo desgranado
  • 1 cebolla grande
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 taza de leche
  • 1/2 taza de crema
  • 3 huevos
  • 1/2 taza de queso rallado
  • Sal y pimienta
  • Nuez moscada
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Una deliciosa tarta de choclo paso a paso.

Paso a paso

Para la masa, mezclar la harina con la sal y sumar la manteca fría hasta lograr una textura arenosa. Incorporar el huevo y el agua fría hasta formar una masa homogénea. Llevar a frío durante 30 minutos.

Estirar, forrar un molde y prehornear a 180°C durante unos minutos para que tome estructura.

Para el relleno, saltear la cebolla hasta que esté transparente. Agregar el choclo y cocinar unos minutos más.

En un bol, mezclar la leche, la crema y los huevos. Integrar con el salteado, sumar el queso rallado y condimentar.

Volcar la preparación sobre la masa y llevar al horno durante 30 a 35 minutos, hasta que el relleno esté firme y dorado.

Dejar reposar unos minutos antes de cortar.

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Con choclo entero o en lata, esta tarta es siempre una buena opción.

Para que salga bien

La clave está en el punto del relleno: tiene que quedar cremoso pero firme. No conviene sobrecocinarlo porque pierde esa textura que lo define.

También podés jugar con los quesos o sumar algún toque extra, pero sin tapar el perfil del plato.

Un clásico de la cocina cotidiana

Las preparaciones con maíz tienen una larga historia en América Latina, con versiones que van desde tartas hasta pasteles más contundentes, siempre con el grano como base protagonista.

En formato tarta, esta versión se volvió parte del repertorio diario: fácil de hacer, económica y adaptable.

Y ahí está su fuerza: una receta simple que, bien hecha, resuelve mucho más de lo que promete.

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