El soldado más letal
Neuquén
A sus 84 años, Clint Eastwood consiguió el “taquillazo” más importante de su carrera con El francotirador (American Sniper), la película basada en el libro autobiográfico de Chris Kyle, un miembro de los SEAL, combatiente en Irak, que es considerado como el francotirador más letal de la historia militar de los EE.UU., con más de 255 muertes atribuidas, pero solo 160 oficializadas. Kyle fue apodado por la insurgencia iraquí como “el diablo de Ramadi”, y le pusieron precio a su cabeza: 80.000 dólares.
El largometraje –que mañana llegará a las pantallas de Village Cines adaptada para las salas tradicionales y la Monster Screen– ya es todo un éxito en Norteamérica, convirtiéndose en el mejor estreno en enero de toda la historia del cine, con más de 90 millones de dólares recaudados.
Con esta cifra, el film se posiciona como la cuarta película del director con mejor recaudación y lo más probable es que la próxima semana se convierta en la más taquillera de su carrera, superando a Gran Torino (2008), que sobrepasó los 140 millones.
Las notorias claves de este repentino éxito radican en dos elementos: el haber llevado al cine la historia de un héroe de guerra con numerosas escenas de violencia –lo que la llevaron a ganarse la clasificación R: apta para mayores de 16 años– y la increíble actuación de Bradley Cooper, en la cúspide de su carrera, que le valió la nominación como mejor actor.
Tal es la excelencia de su interpretación –incluso tuvo que aumentar 20 kilos– que la viuda de Kyler, Taya sintió que su esposo, fallecido en 2013 a los 39 años en medio de un confuso incidente, había vuelto a la vida. Para materializar la gloria, la Academia le otorgó seis nominaciones a los premios Oscar, en donde luchará en la categoría Mejor Película del Año.
En la mente de Kyle
En comparación con el resto de las grandes películas de guerra del cine, como Rescatando al soldado Ryan (1998) y La caída del Halcón Negro (2001), el film de Eastwood muestra la lucha interna de su protagonista, quien mientras anhela regresar a casa con su familia (su esposa Taya (interpretada por Sienna Miller) y sus dos pequeños hijos), quiere cumplir con su deber cívico, entendiendo que su presencia en el campo de batalla es fundamental para proteger a sus compañeros.
“Este es el retrato de un hombre que se enfrenta a los sentimientos de culpabilidad por la muerte de sus compañeros y que afectan a su vida normal. No es una película política que quiera educar sobre Irak”, contó Cooper, y agregó: “La gente que no sabe nada sobre lo que Kyle sufrió y ahora tendrá una oportunidad de entenderlo. Él dejó los SEAL para estar con su familia”.
Te puede interesar...









