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La Mañana

El vecino que levanta la basura de todos

Edgardo Troncoso es un peluquero neuquino que dos veces por semana limpia voluntariamente el Mirador de esta ciudad.
Unos 500 autos visitan cada fin de semana el lugar para apreciar la bella vista del Alto Valle, y las personas tiran allí sus desperdicios.  

Neuquén > Existen tareas destacables que sólo algunas personas se animan realizar. Una de ellas la realiza Edgardo Troncoso,  quien  dos veces a la semana limpia solo y a pulmón el Balcón del Valle o más bien conocido como el Mirador de Neuquén.
La tarea que Edgardo inició dos años atrás con una limpieza semanal, al poco tiempo se duplicó en días. Actualmente, todos los martes y viernes sube a su Fiat 600 a las ocho de la mañana y se dirige hacia el mirador.
“No como en los viejos tiempos para pasear”, según aclaró, sino para recolectar la abundante basura que “dejan, sin exagerar, unos 500 autos que cada fin de semana visitan el lugar”, agregó.
La motivación que lo llevó a realizar la tarea, según explicó, es el recuerdo de su niñez. “Este es el lugar de mi infancia, recuerdo el espacio limpio y me gustaría que esté igual para mis nietos”, afirmó el hombre de contextura física pequeña.
Harto de las reiteradas quejas que él mismo hacía sobre el estado del sitio, el 12 de mayo de 2007, decidió asumir la responsabilidad de limpiar el lugar. “Y nunca más paré. Muchos creían que era una cuestión del momento, sin embargo, cada vez me comprometo más”, advirtió.
Durante dos horas Edgardo recoge, entre otras cosas, envoltorios de comida, botellas de vidrio y plástico, bolsas, prendas de ropa interior y preservativos.  
Los hallazgos, en los últimos dos casos, no lo sorprenden, ya que dan fe de por qué el balcón del Valle también recibe el nombre de Villa Cariño. “Desde siempre las parejas van al mirador. De por sí este es un lugar romántico, las estrellas y la oscuridad atraen a los jóvenes”, afirmó.
“Sin embargo, no es motivo para ensuciar y destruir el lugar”, agregó.
Al finalizar la recolección, el hombre limpia los cordones repletos de colillas de cigarrillos, lleva la basura hasta un lugar más aproximado a la ciudad –el Mirador sólo cuenta con dos contenedores de basura- y si le queda tiempo, piensa en cómo mejorar la estética del lugar. De esta manera es como el pasado viernes decidió pintar por tercera vez la muralla del Balcón del Valle con la colaboración del Municipio, que le brindó los materiales necesarios.  

La peluquería
Según Troncoso, su habitual trabajo como maestro de peluquería  lo inspira a visualizar en el lugar un área más cuidada. “La peluquería es un arte para embellecer, yo tengo que hacer un trabajo en la cabeza de las personas para que se vean más bonitas, y lo mismo hago en la barda”, argumentó.
“¿Por qué la importancia de realizar esta tarea?”, se pregunta Edgardo y responde en seguida: “porque es el lugar más visitado de Neuquén, los jóvenes lo eligen y los visitantes también”.
“En muchas oportunidades pedí a la Dirección de Turismo de Neuquén que le prestara atención a este valioso lugar, que fue declarado como un Área Protegida”, advirtió.
Troncoso reclamó en varias oportunidades una mayor participación del Municipio local en el cuidado del Mirador. “No quiero recibir dinero por esto, me gustaría que un día me dijeran; Edgardo no vengas más porque hay alguien asignado formalmente para realizar esta tarea”, concluyó.