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El terrible apodo que le pusieron a El Tirri, el primo de Marcelo Tinelli

Luciano Ciugno es conocido por el sobrenombre que popularizó el conductor en Bailando por un sueño. Sin embargo, también tiene un insólito y desconocido mote.

Desde su desopilante paso por el Bailando por un sueño todos conocen a Luciano Ciugno como El Tirri. El primo hermano de Marcelo Tinelli ostenta ese sobrenombre desde el año 2013 cuando el conductor empezó a llamarlo así y lo hizo popular al presentarlo de ese modo en el ciclo de El Trece.

Todo surgió cuando el conductor visitaba a su primo en Los Ángeles. Un amigo del músico, enojado porque lo había plantado en un partido de fútbol que se había comprometido a jugar, le dejó el contestador lleno de mensajes. El amigo en cuestión se llamaba Tyron y para Marcelo era terrible. Entonces, mezclando las dos palabras, surgió El Tirri.

Pero hay otro mote de Luciano que no es conocido. Sus colegas músicos lo apodaron Madonna por sus gustos caros: los hoteles de lujo, los autos de alta gama y la ropa de marca.

El Tirri y Marcelo Tienlli.jpg

El Tirri y su primo Marcelo tienen una entrañable relación y juntos vivieron el mítico mundial de Qatar.

Es que el primo de Tinelli fue uno de los integrantes de la primera formación de Los Fabulosos Cadillacs. Y sus extravagancias de aquellos tiempos lo llevaron a ganarse el sobrenombre de Madonna. Sobre eso, contó una anécdota hace unos años en un reportaje que le realizaron para Infobae.

Allí relató que en año 1991 en pleno éxito de Los Fabulosos Cadillacs "hicimos 30 shows en un mes. Termina la gira, se van todos y le digo a nuestro manager: ‘Alejandro, ¿no me das un adelanto?’... ‘¿Adelanto de qué?’, ‘Hicimos 30 shows, ¿qué hiciste con la plata?’... y no tomaba drogas, nada eh", relató.

Entonces, explicó en qué había gastado el dinero que había ganado. "Yo hacía cosas muy raras, me compraba ropa, no me gustaba un cuarto y me pagaba el otro cuarto. Prácticamente me había gastado lo de la gira y quería un adelanto. Me di cuenta de que todos los Cadillacs tenían departamento propio y yo no, yo andaba en un auto excelente, pero sin casa propia", reconoció.

EL TIRRI.JPG

Sus extravagancias y el gusto desmedido por el lujo le dieron un curioso apodo.

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