Ambos cortes de cabello recurren a capas y buscan generar movimiento, aunque no son exactamente iguales. Las características y sus ventajas.
Para esta temporada primavera/verano, la tendencia en belleza trae dos cortes de pelo con diferentes características, pero igual de atractivos: el primero, apuesta por el largo XXL, con una caída más fluida y envolvente; y el segundo juega con diferentes niveles de longitud para crear volumen y enmarcar el rostro.
Hablamos del “waterfall hair”, o cabello en cascada; y el “butterfly cut”, o corte mariposa. Con ellos, tras varias temporadas en las que los cortes rectos, pulidos y de líneas muy definidas tuvieron un lugar privilegiado, el cabello recupera el movimiento, el volumen y las formas más dinámicas.
La renovada fama de ambos estilos se relaciona con un cambio en la forma de entender las tendencias capilares. Ya no se busca únicamente un corte que tenga una determinada forma cuando se sale de la peluquería, sino un cabello que se transforme mediante diferentes peinados. El mismo corte puede verse sofisticado después de un brushing, más relajado con ondas naturales o completamente informal cuando se deja secar al aire.
También conocido como cabello en cascada, se caracteriza por una sucesión de capas que generan una caída progresiva y fluida. La idea es que los diferentes mechones se superpongan visualmente y produzcan un efecto similar al del agua cuando cae. Es decir, movimiento, ligereza y continuidad.
Su concepto puede trasladarse a cabelleras medias o largas, donde las capas adquieren mayor protagonismo y crean una sensación de continuidad desde la zona superior hasta las puntas. El resultado busca evitar que el pelo se vea pesado o completamente uniforme.
De hecho, las diferentes longitudes permiten que cada sector tenga movimiento propio. Con ondas suaves, brushing o incluso con la textura natural del cabello, la melena adquiere una apariencia más dinámica.
El corte mariposa también se basa en las capas, pero presenta una estructura más marcada. Su principal característica es la combinación de capas cortas alrededor del rostro y en la zona superior con capas considerablemente más largas en la parte inferior.
El efecto recuerda a las alas de una mariposa cuando los mechones delanteros se peinan hacia afuera. El contraste entre las capas superiores y el largo restante genera volumen y movimiento, mientras que la parte inferior conserva buena parte de la extensión original del cabello.
Una de las grandes ventajas del corte es que permite experimentar con una apariencia más corta sin tener que renunciar realmente a una melena larga. De hecho, determinadas capas pueden recogerse o sujetarse hacia atrás para crear visualmente un efecto similar al de un corte más corto.