La historia escondida: hicieron una rifa para levantar el monumento

El premio fue un Ford V8 del año 51.

NEUQUÉN
El emblemático monumento al General San Martín esconde una historia que, como dice la especialista en Patrimonio Arquitectónico, Liliana Montes Lefort, "los archivos no saben pero la gente sí".

A comienzos de 1952, la Comisión Territorial de homenaje al General San Martín solicitó al gobernador del territorio, Pedro Julio San Martín, autorización para importar desde Estados Unidos un automóvil Ford V8 modelo 1951 custom sedan 4 puertas con el objetivo de rifarlo y así reunir fondos para la adquisición y construcción del basamento de la estatua que hoy luce en el centro de la capital neuquina.

La historia fue reflotada este año en un folleto publicado por el Municipio para conmemorar el 61º aniversario de la inauguración del monumento.

Allí se señala que el problema para llevar adelante la construcción del monumento consistía en la forma para conseguir el dinero que se logró a través del cónsul de Chile en Neuquén. Por ello, Pedro Mendaña, presidente de la mencionada comisión, pidió permiso al gobernador San Martín para rifar el vehículo importado. La rifa consistió de 5 mil boletos, cada una con un valor de 50 pesos, moneda nacional de aquella época.

Los fondos recaudados por aquella rifa estuvieron destinados a solventar los gastos de construcción del basamento y adquisición de la estatua del prócer que le fue encargada a la Casa Sarubbi y Barili SRL de Capital Federal, una de las dos que poseían el modelo de estatua de propiedad del Instituto Sanmartiniano.

"Podríamos decir que miles de neuquinos son dueños de un centímetro cuadrado del monumento a San Martín", comenta con ironía Montes Lefort.

Las fuentes consultadas no pudieron indicar quién fue el ganador de aquel Ford que llevaba el logotipo de V8 en el óvalo azul.

La estatua ecuestre del Libertador es una de las tantas decenas de copias que existen en todas las ciudades del país de la escultura original realizada en 1859 por Louis Daumas, un escultor francés que se inspiró en el caballo de Luis XIV que estaba en la Place des Victoires de París para darle forma al que luciría San Martín.

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