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Condenaron a muerte al expresidente de Siria, a siete exfuncionarios y a su hermano

Fue declarado culpable de asesinatos, torturas y detenciones arbitrarias cometidos durante la guerra civil. También fueron condenados otros ocho exfuncionarios.

El expresidente de Siria Bashar al-Assad fue condenado a muerte este martes por un tribunal de Damasco, que lo encontró culpable de múltiples crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad cometidos durante los 14 años de conflicto que atravesó el país. La sentencia también alcanzó a otros ocho exfuncionarios.

El juez Fakhr al-Din al-Aryan determinó que Assad fue responsable de delitos que incluyeron asesinato premeditado, homicidio intencional de varias personas, homicidio de menores de 15 años, torturas, torturas con resultado de muerte y privaciones reiteradas de la libertad.

La resolución judicial representa la primera sentencia de este tipo dictada por las autoridades de transición que asumieron el control de Siria después de la caída del régimen de Assad, en diciembre de 2024. El nuevo gobierno había prometido investigar los crímenes cometidos durante su mandato y llevar a los responsables ante la Justicia.

Quiénes fueron condenados junto a Assad

El tribunal también dictó la pena de muerte, en ausencia, contra seis antiguos funcionarios militares y de seguridad. Entre ellos se encuentra Maher Assad, hermano menor del expresidente, quien estuvo al frente de la Cuarta División de élite del Ejército sirio y huyó del país tras la caída del régimen.

También fueron condenados el exministro de Defensa Fahd al-Freij y Louay al-Ali, quien dirigió la inteligencia militar en la provincia de Daraa durante 2011, en los primeros meses del levantamiento contra el gobierno de Assad.

Otro de los condenados fue Atef Najib, primo de Bashar al-Assad y único de los acusados que estuvo presente durante el juicio. Había sido detenido en enero de 2025 y fue declarado culpable de asesinato, homicidio intencional de menores de 15 años y tortura con resultado de muerte.

Atef Najib, el único presente ante el tribunal en Siria.

El tribunal consideró que los delitos atribuidos a Najib constituían crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra y le impuso "la pena máxima: la muerte". Según el juez, el exfuncionario negó las acusaciones y no mostró arrepentimiento durante el proceso.

La guerra civil que dejó cientos de miles de muertos

El conflicto sirio comenzó en 2011, después de que las fuerzas de seguridad reprimieran las protestas a favor de la democracia contra el gobierno de Assad. El levantamiento tuvo su origen en Daraa, donde 15 estudiantes fueron detenidos por escribir consignas antigubernamentales en las paredes.

Los residentes denunciaron que los jóvenes habían sido torturados. Las manifestaciones para exigir su liberación fueron reprimidas con violencia y con el uso de munición real, lo que provocó la expansión de las protestas hacia otras provincias.

La guerra dejó más de medio millón de muertos, millones de desplazados y decenas de miles de personas desaparecidas. Durante el conflicto, el sistema penitenciario sirio fue señalado por organismos internacionales por las denuncias de torturas y abusos contra detenidos.

La caída del régimen y la huida a Rusia

Assad asumió la presidencia de Siria en 2000, tras la muerte de su padre, Hafez al-Assad. Permaneció en el poder durante casi 25 años, hasta que una ofensiva relámpago de fuerzas islamistas provocó el derrumbe de su gobierno en diciembre de 2024.

Mientras las fuerzas rebeldes avanzaban hacia Damasco, Bashar al-Assad huyó del país y posteriormente se refugió en Moscú, donde permanece bajo protección de las autoridades rusas. Su hermano Maher también abandonó Siria.

En abril de este año, las nuevas autoridades sirias iniciaron formalmente un proceso judicial contra Assad y otros antiguos funcionarios, tanto presentes como ausentes, por las atrocidades cometidas durante la guerra civil.

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