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Se las llevaron de un centro de equinoterapia y piensan que las tienen en las afueras de Allen. El desesperado pedido de las instructoras.
Dos yeguas fundamentales para las terapias de niños con discapacidades fueron robadas el último domingo de una asociación de equinoterapia ubicada en Fernández Oro, en Río Negro.
Las tordillas Aitana y Gitana son el alma del programa de rehabilitación y apoyo que ofrece una organización local.
Las instructoras del servicio de acompañamiento imprescindible para decenas de chicos lanzaron un desesperado llamado a la solidaridad, para que la gente las ayude en la búsqueda o bien los animales sean devueltos.
El robo, ocurrido en el final de la tarde del domingo en una chacra ubicada junto a la ruta 65, dejó a la asociación sin posibilidad de continuar sus actividades.
"Estamos muy tristes porque hemos trabajado un montón para abrir el espacio y brindar esta actividad para los niños, pero ahora nos falta lo primordial: los caballos, Aitana y Gitana", expresó Lorena Rodríguez, dueña de la organización y terapeuta ocupacional.
La profesional aseguró en declaraciones periodísticas que eran las únicas dos yeguas con las que contaban para ofrecer las sesiones de equinoterapia, que ayudan a niños con diversas discapacidades, como déficit motor, trastornos de hiperactividad y autismo.
Además, Lorena contó que una de las yeguas estaba preñada, lo que hace aún más preocupante la situación.
Según relataron desde la asociación, al menos dos personas habrían ingresado al predio forzando un alambrado para robar los equinos. El hermano de Lorena había estado alimentando a los animales cerca de las 19 horas, y poco después, un camionero que circulaba por la zona fue quien avisó a los propietarios que había visto a los sospechosos con los caballos en dirección a la localidad de Allen.
Desde la asociación no dudaron en organizar una búsqueda esa misma noche. Recorrieron kilómetros siguiendo las huellas de las yeguas, sin poder dar con ellas.
Por la dirección de las pisadas que rastrearon, piensan que los animales fueron llevados a zonas alejadas de centros urbanos.
"No saben lo que significa para nuestros niños que hoy no estén sus caballos. Esto nos afecta sobremanera, porque tenemos que cerrar la actividad, dejando a muchos niños sin la posibilidad de seguir", manifestó Lorena, muy afectada por la situación.
Aitana y Gitana eran dos yeguas mansas, razón por la cual los delincuentes decidieron llevárselas, a pesar de que había otros caballos en el predio. La pérdida no es solo material, ya que para los chicos que asisten a las terapias, estos animales representan un apoyo emocional y físico crucial en su rehabilitación.
Lorena Rodríguez, quien tiene formación en neurorehabilitación e integración sensorial, abrió este espacio en la ciudad rionegrina luego de notar que muchos de los niños que atendía en su consultorio de Neuquén provenían de localidades rionegrinas. El proyecto, que había logrado consolidarse como un referente en la región, ahora se enfrenta a la incertidumbre.
Las autoridades locales ya han sido notificadas y esperan que al hacerse público el robo, la gente pueda ayudarlas aportando información que permita dar con los responsables.
"Solo queremos que nos devuelvan a nuestras yeguas para que los chicos puedan continuar con sus terapias", concluyó Lorena, en su llamado a la solidaridad y sin perder las esperanzas.