La cooperativa reclamó que fue presionada por utilizar tecnología de una empresa china. Solicitaron ser informados de las propuestas estadounidenses antes del encuentro.
La tensión entre la cooperativa CALF y la Embajada de Estados Unidos sumó este viernes un nuevo capítulo, tras el anuncio de la prestataria de energía de que aceptará la reunión con el embajador Peter Lamelas, aunque repitiendo el pedido de recibir la información que documenta el reclamo diplomático.
Mediante una carta dirigida al embajador, la Cooperativa reiteró que "recibirá y analizará toda información, criterio o estándar técnico" que la Embajada le presente. Hasta el momento, desde CALF señalaron que no recibieron ninguna objeción técnica documentada, ni propuesta concreta de empresas.
CALF entregó su respuesta formal a la carta que el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, le remitió el pasado 5 de agosto, en la que el diplomático confirmó que las comunicaciones recibidas por el gerente TIC de la institución "reflejan fielmente la política de Estados Unidos" y solicitó una reunión.
La Cooperativa aceptó la reunión propuesta por el embajador, encabezada por el presidente Marcelo Severini, y puso a disposición sus propias instalaciones: invitó al embajador a conocer la red eléctrica que abastece a la capital provincial, el despliegue de fibra óptica hacia los barrios de la ciudad y la zona de Vaca Muerta, y sus proyectos de energías renovables y de infraestructura. "Conocer la realidad de primera mano es la mejor manera de comprender quiénes somos, cómo decidimos y por qué", señala la carta.
Junto con esa aceptació del encuentro,, la respuesta incluyó un pedido concreto. Frente a las afirmaciones de la Embajada sobre el régimen jurídico al que estarían sujetas determinadas empresas extranjeras, y frente a su ofrecimiento de conversar sobre "proveedores alternativos confiables", CALF solicitó que toda esa información se formalice: "Recibiremos y analizaremos toda información, criterio o estándar técnico que esa Embajada estime pertinente hacernos llegar por escrito".
"Cabe destacar que, desde el inicio de este intercambio, la Cooperativa no recibió ninguna expresión técnica documentada en contra de ninguna empresa, ni propuesta de empresas por parte de esa representación diplomática", aclaraon desde CALF.
"Este pedido no responde a una curiosidad institucional. La información a la que la Embajada alude es la misma que serviría de fundamento a las consecuencias migratorias mencionadas en las comunicaciones que dieron origen a este intercambio. Si esa información existe, la Cooperativa tiene derecho a conocerla, para evaluarla con la seriedad que siempre ofreció", indicaron.
"Si no puede ser presentada, entonces se le habrá pedido a una Cooperativa argentina que cancele una decisión de sus órganos de gobierno sin un solo fundamento verificable sobre la mesa. La respuesta a este pedido definirá en buena medida, la naturaleza de todo este episodio", señalaron.
La nota reitera asimismo que las redes de la Cooperativa son del tipo multiproveedor que integran equipamiento de origen estadounidense, brasileño, europeo y asiático y que sus decisiones de arquitectura y de seguridad se adoptan con criterio técnico, financiero y económico. Y precisa que toda empresa que desee presentar propuestas "encontrará en nuestros canales ordinarios de contratación la puerta abierta que siempre tiene", en el marco del Reglamento Interno de Compras y Contrataciones aprobado por el INAES, y que las decisiones continuarán adaptándose en los órganos de gobierno de la Cooperativa.
CALF enfatizó en que es ajena a toda controversia entre terceros Estados, y que el intercambio con la Embajada es informado al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, a solicitud de la propia Cooperativa.
La Cooperativa CALF presentó un reclamo formal ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto para solicitar su intervención frente a las comunicaciones que, según denunció, recibió personal de la entidad por parte de un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en relación con el convenio estratégico firmado con la empresa china Huawei.
De acuerdo con la nota presentada por la cooperativa, durante esos intercambios el funcionario hizo referencia a una política del Gobierno estadounidense que restringiría o revocaría visas a directivos vinculados con la expansión de las operaciones de Huawei en la Argentina.
Según el escrito, también se expresó preocupación por el convenio impulsado por CALF, se consultó si existía la posibilidad de cancelar el proyecto o si la cooperativa había "traspasado los límites al impulsar el avance estratégico de Huawei en Argentina". Además, se indicó que posteriormente se anunció una gestión de la Embajada ante autoridades provinciales por el mismo tema.
Una vez que se hizo público este reclamo, el embajador Peter Lamelas envió una carta formal con la intención de mantener una reunión a la brevedad y ofreció asistencia para evaluar alternativas tecnológicas de empresas norteamericanas. La oferta apunta, sin nombrarla de manera directa, a la tecnología china de Huawei que la cooperativa tiene contemplada incorporar a su red.
En la misiva, Lamelas confirma que las comunicaciones enviadas semanas atrás al gerente TIC de CALF, Sergio Fernández Novoa, "reflejan fielmente la política de Estados Unidos".
En otro pasaje, el embajador destaca "la importancia de Vaca Muerta para la economía de Neuquén y para las propias operaciones de CALF", y señala que la protección de los datos constituye "una prioridad compartida", vinculada a "la seguridad y la posición competitiva a largo plazo de la provincia".