El líder del Sindicato de Petroleros aseguró que, si no arreglan los caminos, "nos vamos a quedar en la entrada y no vamos a entrar a trabajar".
El secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado, Marcelo Rucci, lanzó una dura advertencia tras el temporal que azotó a la provincia de Neuquén, puntualmente en la zona de Vaca Muerta. Este lunes hubo asambleas en Centenario.
En diálogo con LU5, el gremialista advirtió que no arriesgarán la vida de los trabajadores por la producción, exigió la reparación urgente de los caminos de acceso y garantizó que respetarán estrictamente el límite de las 12 horas de jornada laboral.
Tras las intensas lluvias de los últimos días provocadas por El Niño, que afectaron notablemente la zona de Añelo y Rincón de los Sauces, muchos operarios petroleros quedaron completamente aislados en los campos de producción y debieron afrontar jornadas laborales de entre 24 y 36 horas continuas ante la imposibilidad de realizar los recambios de turno reglamentarios.
La situación provocó la reacción de Rucci, quien denunció que las empresas no están garantizando las necesidades básicas ni la seguridad del personal en los yacimientos. El dirigente enfatizó que “no están dadas las condiciones para que eso pase en el campo”, señalando además que existieron casos extremos en los cuales “a los compañeros no le llegó la comida”.
Tras encabezar una reunión con el cuerpo de delegados, Rucci remarcó que el gremio mantendrá una postura firme frente a las cámaras empresarias para exigir garantías de descanso y seguridad. En ese sentido, advirtió que no permitirán que la búsqueda de continuidad productiva ponga en riesgo la integridad física de los operarios: “Nosotros no vamos a arriesgar la vida de nuestros compañeros trabajando 24, 36 horas, sin ninguna de las condiciones. Nosotros no vamos a contar muertos por el afán de las empresas de seguir produciendo”.
En caso de no alcanzarse un acuerdo razonable sobre las guardias y rotaciones con las cámaras del sector, Rucci adelantó la medida que adoptará el personal: “Si no, los compañeros trabajarán las 12 horas que tienen que trabajar y no trabajarán más”.
A la recarga horaria y las fallas en el suministro de insumos se suma el grave deterioro de la red vial en la cuenca hidrocarburífera. Las lluvias provocaron el desborde de cañadones y el corte de pasos clave, volviendo totalmente intransitables las arterias principales de ingreso a los yacimientos. Un ejemplo fue lo ocurrido en el Arroyo Carranza, donde un vehículo fue arrastrado por la corriente del agua tras la crecida.
Frente a este escenario, Rucci lanzó un ultimátum a las operadoras, advirtiendo que paralizarán el ingreso a las áreas si no se realizan las obras de reparación correspondientes: “Los ingresos a los yacimientos por los accesos principales están totalmente deteriorados y para la gente es intransitable esos lugares. Así que vamos a exigir que los caminos los arreglen porque, si no, nos vamos a quedar en la entrada y no vamos a entrar a trabajar”.
Por otra parte, Rucci instó a las empresas operadoras a asumir un rol activo en la asistencia a los municipios del interior de la provincia golpeados por las inclemencias meteorológicas. “Estamos pidiendo a las empresas de que colaboren con los pueblos que han sido devastados por esa tormenta”, sostuvo el sindicalista.
Finalmente, el líder gremial vinculó la falta de respuestas en las áreas operativas con la exclusión de los trabajadores en los espacios de debate de la industria, como la exposición Oil & Gas. “Pareciera que lo único importante es la inversión, lo que producen o lo que hacen y no el sacrificio que hace la gente”, concluyó Rucci, reclamando un espacio donde se pueda visibilizar la realidad laboral del sector y no solo acudir a presenciar anuncios empresariales.