La baja visibilidad complicó los arribos y un vuelo de JetSMART fue derivado y otros esperan mejores condiciones. Para cuándo prevén las mejoras.
La niebla volvió a complicar este jueves por la mañana la actividad en el aeropuerto Presidente Perón de Neuquén. El fenómeno afecta principalmente a los arribos, mientras que las partidas pueden realizarse, aunque quedan condicionadas por la llegada de las aeronaves.
Según confirmó LU5 desde el aeropuerto neuquino, el primer vuelo que debía arribar a la ciudad fue desviado hacia San Carlos de Bariloche debido a las condiciones de visibilidad.
Según se informó, la situación también afectó a otras operaciones. Un vuelo de Aerolíneas Argentinas de carga permanecía dando vueltas en las inmediaciones de Neuquén, a la espera de mejores condiciones para realizar la aproximación a la pista.
En paralelo, un vuelo de Aerolíneas Argentinas que debía partir desde Aeroparque a las 8:40 postergó su salida aproximadamente una hora. La previsión era que pudiera estar sobrevolando Neuquén cerca de las 10:40.
El inconveniente principal se encuentra en la aproximación y el aterrizaje. Aunque la niebla también está presente en el sector del aeropuerto, las condiciones permiten que algunas aeronaves puedan despegar.
De hecho, durante la mañana partió un vuelo de Aerolíneas Argentinas que había logrado arribar antes de que las condiciones de niebla complicaran la operación. El avión recorrió la pista, despegó con normalidad y rápidamente desapareció entre las nubes.
La diferencia entre las partidas y los arribos tiene una explicación operacional. Para despegar, las condiciones pueden ser suficientes, mientras que para aterrizar se necesitan determinados parámetros de visibilidad y aproximación.
Por eso, aunque algunos vuelos puedan salir, las demoras en los arribos terminan impactando sobre las partidas. Los aviones que llegan deben desembarcar pasajeros, realizar las tareas operativas correspondientes y volver a despegar.
Desde la terminal aeroportuaria indicaron que esperan una mejora de las condiciones meteorológicas entre las 11 y las 11:30, cuando se prevé que aparezca viento suficiente para ayudar a disipar la niebla.
La situación, sin embargo, dependerá de la evolución del fenómeno durante la mañana.
Por el momento, el aeropuerto no está completamente paralizado, pero las operaciones de llegada permanecen condicionadas por la baja visibilidad.