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Los decretos fueron firmados durante el fin de semana, y alcanza a un agente y a una profesional de la salud. Se aplicó tolerancia cero.
La tolerancia cero a las indisciplinas, hechos de corrupción e inasistencias injustificadas que puso en marcha -ni bien asumió- el gobierno de Rolando Figueroa, no se toma vacaciones ni francos en Neuquén. De hecho, este fin de semana expulsaron a un sujeto acusado de robo y a una "ñoqui" de la administración provincial neuquina.
Los casos se suman a muchísimos otros y subrayan la decisión gubernamental de cuidar al máximo los recursos del Estado y expulsar con la mayor celeridad administrativa posible, a quienes no cumplen con sus obligaciones éticas o laborales. El cambio respecto de la gestión anterior es contundente.
El primero de estos dos nuevos casos es bastante singular. La sanción de cesantía recayó sobre el ahora ex agente Rodrigo Gastón Almendra, quien se desempeñaba como radio operador del SIEN, servicio de ambulancias que depende de la Secretaría de Emergencias, uno de los organismos del Estado que tienen contacto directo con la sociedad y que es muy valorado en toda la provincia.
Según consta en el expediente, el 20 de febrero de 2024, la Secretaría de Emergencias le inició un sumario en virtud de hechos ocurridos el 26 de enero de 2024 en perjuicio de una vecina. De manera preventiva, le aplicaron una suspensión de 30 días.
El sujeto cuestionado comenzó a quedar expuesto el 27 de enero de 2024, cuando el jefe del Centro Coordinador de Urgencias del SIEN, presentó un informe en el que detallaba que había sido notificado de un hecho delictivo, ocurrido en una vivienda de la ciudad de Neuquén.
Se informó que una vecina había denunciado que este individuo le había robado dinero, luego de haberse presentado en su casa como agente de la Central de Emergencias 107. La mujer había llamado porque sentía dolor en sus piernas. Posteriormente, recibió en su teléfono celular una llamada particular de una persona que manifestó ser enfermero y le ofreció sus servicios para la colocación de una analgesia intramuscular.
El sujeto le indicó que, por encontrarse de servicio, recién podría acudir a su domicilio después de las 22 y así fue. Ya había consumado la primera etapa del engaño.
Dicen que se presentó como enfermero y le aplicó la inyección. Sin embargo, de inmediato llegó la primera sorpresa: le informó que el procedimiento tenía un costo de 10.000 pesos (los servicios públicos son gratuitos pero, en su estafa procedió como si se tratara de otra cosa).
La señora advirtió que no contaba con dicha suma en efectivo. Ante esta situación, el sujeto se ofreció a dirigirse a un cajero automático para extraer el dinero de su cuenta, solicitándole para ello su tarjeta bancaria y su clave personal, lo cual fue concedido por la usuaria. Al regresar, el supuesto enfermero le manifestó que no había fondos disponibles.
Fue entonces cuando la señora recordó que contaba con dinero en su cuenta de Mercado Pago, circunstancia que le comunicó al estafador, el cual le solicitó el teléfono y la clave correspondiente, y efectuó una transferencia. Una vez que el sujeto se retiró del domicilio, la señora advirtió un faltante de 37.000 pesos en su cuenta, por lo que decidió comunicarse nuevamente con la central de Emergencias para denunciarlo y reclamar la devolución del dinero. Ante la gravedad de los hechos, también se le dio intervención a la Policía de la Provincia de Neuquén.
La denunciante brindó una descripción física detallada del estafador, que fue fácilmente identificable. Se trataba de un agente con antecedentes de indisciplinas. Luego, personal del SIEN se presentó en el domicilio de la vecina exhibiéndole una imagen del mencionado agente y lo reconoció de inmediato.
Se dio por acreditado que el sumariado utilizó medicación y material descartable pertenecientes al SIEN, específicamente una ampolla de diclofenac dexametasona y una jeringa, para perpetrar su ilícito.
“Beneficiarse de la información privada del Servicio de Emergencias del SIEN para captar como paciente a la Sra. S.M.A. para la aplicación de un inyectable, con medicación de propiedad del Estado y cobrar por ello”, es un hecho imperdonable. Y por supuesto no lo perdonaron, sino que le aplicaron el mayor castigo posible.
El segundo despido, que se concretó este fin de semana, es el de la ahora ex agente Valeria Mariana Rolle quien se desempeñaba como técnica laboratorista del Hospital de Villa La Angostura “Dr. Oscar Arraiz”. Le endilgaron abandono de cargo durante el período que se extendió desde el primero de enero al 15 de septiembre de 2023 (durante la gestión de Omar Gutiérrez).
Además, se inició una investigación administrativa para detectar posibles cobros de haberes durante meses no trabajados; si ocurrió lo que sospechan iniciarán acciones para que devuelva lo que se llevó. En el expediente consta que el 19 de febrero de 2024 (ya durante el actual gobierno) le iniciaron sumario administrativo para investigar las inasistencias injustificadas y ni siquiera se presentó a las audiencias.
La que sí declaró fue la directora del hospital, quien denunció que la agente había usufructuado licencia de largo tratamiento, y que, luego de finalizada la misma, había faltado sin justificativo desde el 24 de marzo de 2015 en adelante, sin volver a presentar otro certificado. Se dice que pese a que no se presentaba a trabajar en el Estado estaba activa como profesional.