La secretaria de Mujeres y Diversidades, y compañera del PJ del intendente de Vista Alegre, fue quien acompañó a la víctima y contó cómo se activó el protocolo de violencia.
No muchas veces un protocolo de violencia de género pone a una funcionaria frente a alguien de su propio espacio político. Esta vez le tocó a Lorena Barabini, secretaria de Mujeres y Diversidad de Neuquén. El domingo pasado, su área intervino en la denuncia que presentó la expareja de José "Turco" Asaad, intendente de Vista Alegre y presidente del PJ neuquino.
"Es un compañero de mi espacio y por eso me duele el doble", reconoció la funcionaria en diálogo con Radio Universidad CALF. Lo definió como "uno de los momentos más dolorosos" de su gestión.
Barabini habló desde los dos lugares que ocupa, uno que es como autoridad de aplicación de la ley de protección integral y militante peronista integrada al gobierno de La Neuquinidad de Rolando Figueroa.
La funcionaria provincial, que depende del Ministerio de Gobierno de Jorge Tobares, aseguró que nunca vivió ni presenció situaciones de violencia por parte de Asaad, con quien comparten el Consejo Provincial del partido, que el espacio Peronismo Territorial ganó el pasado 15 de marzo, pese a la fractura interna con otro sector, donde no tiene mayoría.
Aun así y pese a la militancia en común, dijo que eso no cambia su postura de sacar el tema a la luz y hacer la denuncia.
La funcionaria recordó que el PJ neuquino reformó su Carta Orgánica para poner un límite a la violencia por motivos de género dentro del partido. "No solamente desde mi rol institucional, sino desde mi lugar de militancia, no puedo ir en contra de esa misma conquista", sostuvo.
Admitió que no todos en el espacio peronista reaccionan igual. Según contó, con algunos compañeros se puede abordar el tema y "comprenden la gravedad" de lo que ocurre, y con otros eso no sucede.
Describió el momento que vive la militancia como un proceso que exige "mucha escucha, mucho acompañamiento y mucha contención".
Barabini dijo que no habló con Asaad, aunque sí con dirigentes de Vista Alegre. Sobre la presidencia del partido, consideró que "lo razonable hubiera sido que el compañero diera un paso al costado".
Dijo que no participará de la reunión que el PJ realizará en estos días para definir cómo seguir, porque hoy no integra los órganos de conducción. "Estoy concentrada en la tarea institucional", explicó.
La denuncia se radicó el domingo en la Comisaría 49 de Vista Alegre Norte. Desde ese momento, la Secretaría acompañó a la mujer en la dependencia policial y puso a su disposición dos recursos: los equipos psicosociales y el patrocinio jurídico gratuito que brinda el Ejecutivo provincial. Según precisó Barabini, este año ese servicio quedó garantizado en todas las regiones de la provincia.
La funcionaria desmintió las versiones que circularon sobre una supuesta falta de intervención judicial. Explicó que las medidas cautelares se dispusieron el mismo domingo, antes de que el equipo de la Secretaría se retirara de la comisaría. La notificación al denunciado, aclaró, corresponde a la Oficina Judicial. Sin embargo, más allá de esas controversias, LM Neuquén confirmó de fuentes del Ministerio Público Fiscal que no había expediente iniciado en el sistema el lunes, debido a las pocas horas que habia pasado.
Barabini aseguró que no hubo obstáculos para aplicar el protocolo, pese al cargo que ocupa el denunciado, y que la coordinación con el Poder Judicial fue fluida.
También sostuvo que el caso no recibió ningún trato especial. "No se planteó ningún tipo de intervención de privilegio", afirmó.
Señaló que son los mismos mecanismos y equipos que la Secretaría pone en marcha a diario con otras mujeres y personas de la diversidad.
Además, indicó que sobre denuncias anteriores, su área no tiene registro de presentaciones previas ni había intervenido antes con Asaad. Confirmó además que no hay niños ni niñas involucrados.
Sobre la denunciante, señaló que atraviesa una situación de "muchísimo dolor", agravada por la exposición pública para alguien que no tiene vida pública. Dijo que el objetivo es resguardar al máximo su intimidad.
Barabini insistió en que activar el protocolo no implica un juicio definitivo. "Quien es denunciado también tiene su derecho de defensa", subrayó. Explicó que las cautelares buscan poner un límite para que la situación no llegue a mayores.
Sin embargo, planteó que Asaad debería apartarse de la intendencia mientras transita el proceso. "Si alguien está convencido de que es una denuncia injusta, lo que tendría que hacer es correrse del lugar en el que está y ejercer su derecho de defensa", dijo.
Sugirió una licencia y advirtió que "es muy difícil sostener hoy la conducción del municipio en este contexto".
También dejó en claro la postura de su área: "Nadie que ejerza violencia por motivos de género debe permanecer en un cargo público".
La funcionaria se refirió a las declaraciones del gobernador Rolando Figueroa, quien dijo que Asaad debería renunciar si los hechos se confirman.
"Deja claro que ante un hecho de estas características probado, el camino es uno solo", interpretó. Aclaró que el mandatario no le pidió ninguna gestión especial.
Asaad, por su parte, negó los hechos en un comunicado y anunció que presentará pruebas ante la Justicia.