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Nuevo Código de Convivencia ya rige en Neuquén capital: cambian las faltas en la ciudad

El código suma más tecnología y una nueva mirada que va más allá de las multas económicas. Los cambios que introduce la legislación.

La ciudad de Neuquén ya cuenta con un nuevo Código de Convivencia. La legislación fue aprobada en el Concejo Deliberante la semana pasada y busca reemplazar el antiguo código de faltas neuquino con más herramientas de mediación, la unificación de las multas y un acceso más ágil para los vecinos a través de la digitalización de los trámites.

La ordenanza fue aprobada en la sesión del pasado jueves, con 15 votos a favor y dos en contra, de los concejales del Frente de Izquierda. Se espera que la normativa entre en vigencia 60 días después de que el Poder Ejecutivo de la ciudad avance con su reglamentación.

"Estamos muy conformes con el resultado después de casi un año de trabajo", aseguró la concejal por el Movimiento Popular Neuquino (MPN), Victoria Fernández, en una entrevista radial. Aclaró que el nuevo código constituye una herramienta para "mejorar y fortalecer la convivencia armónica entre los vecinos".

Aclaró que el código de faltas contaba con 70 actualizaciones y normativas complementarias, por lo que esta redacción apunta a unificar la legislación con una mirada actualizada y acorde al crecimiento de la ciudad.

Para la edil, se trata de una legislación que apunta a evitar conflictos a través de un enfoque que excede la mirada sancionatoria. "Apunta a la prevención, a la restauración, a la subsanación y a la reeducación", aseguró.

Según detalló, el código de faltas apuntaba únicamente al cobro de las multas, mientras que este sistema busca incorporar nuevas herramientas para mejorar la convivencia entre los vecinos de la ciudad. Así, se suman cursos de educación o concientización y hay otro tipo de sanciones, como la inhabilitación para ciertas actividades, tareas comunitarias y la imposibilidad de realizar ciertos trámites municipales.

"Vienen a complementar las penas principales y nos parece que son bastante más efectivas en muchos casos que la sanción económica sin más", detalló Fernández. "Lo que se busca no es sancionar sino reparar el daño que se ha hecho, me parece que es un cambio muy importante porque hay un nuevo planteo de convivencia".

La referente del oficialismo aclaró que la Municipalidad tiene la obligación de dar amplia difusión del nuevo código, con el objetivo de que los vecinos estén al tanto de los cambios que se incorporan y las sanciones por cada tipo de acción contravencional.

Fernández consideró que esta nueva legislación permite un mayor acceso de la población tanto a las denuncias, que se podrán realizar a través de la línea 147 de Atención al Vecino, como a los descargos, que ahora podrán resolverse de manera digital.

"Incorporar la tecnología en todo el proceso digital es muy importante para el día a día. La normativa actual implicaba presencialidad y papel, hoy que todo se hace digital", aseguró la concejal, quien aclaró que la Justicia contravencional no requiere patrocinio letrado, por lo que los vecinos pueden hacer sus descargos por su cuenta, sin participación de un abogado.

Los principales cambios que introduce el nuevo código

Entre los cambios principales se cuentan no sólo el descargo digital sino la unificación de un parámetro único para determinar las multas, por lo que se eliminan tanto los módulos como la unidad contravencional ambiental. A su vez, se podrán implementar mediaciones para la resolución de conflictos entre vecinos y se suma un hito de habitabilidad para que los departamentos obtengan su final de obra cuando tengan todos los servicios en funciones.

La concejal aclaró que también se endurecieron las sanciones relacionadas al maltrato animal. "Se estableció que aquellos casos que configuren o puedan configurar delitos directamente se deriven al Ministerio Público Fiscal", dijo y aclaró que, además de las sanciones económicas, las personas que dañen a los animales quedarán en un registro de cuidado irresponsable.

El código de convivencia busca sumar problemáticas que son crecientes en la ciudad a partir del crecimiento demográfico, como la contaminación visual, la regulación de la construcción de edificios y la flexibilidad necesaria para adaptarse al desarrollo de la ciudad y las nuevas realidades que surjan.

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