También encontraron prendas y restos humanos. Una fotografía en el celular de la docente podría ayudar a determinar cuándo ocurrió el femicidio.
La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la maestra rural asesinada en la localidad correntina de Esquina, sumó un nuevo avance tras el hallazgo del lugar donde habría sido cometido el crimen. Durante los rastrillajes, los investigadores también encontraron elementos que podrían aportar nuevas pistas sobre el asesinato.
Según informaron fuentes judiciales, la escena del crimen fue ubicada en el paraje Malezal, aproximadamente a diez metros del lugar donde había sido encontrado el cuerpo de la docente. El descubrimiento se produjo durante los últimos procedimientos realizados en el sector, bajo la dirección de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González.
En ese mismo lugar, los peritos encontraron un pantalón con cortes y mechones de cabello que los investigadores presumen que pertenecerían a la víctima. Sin embargo, el elemento más estremecedor fue el hallazgo de la mano izquierda de Nancy, que había sido amputada, según se determinó durante la autopsia.
Los elementos fueron preservados para realizar los correspondientes estudios genéticos y cotejos de ADN, que permitirán establecer si todos los restos y materiales hallados pertenecen a la víctima.
A los hallazgos realizados durante los rastrillajes se sumó un dato obtenido del análisis técnico del teléfono celular de la docente. Los investigadores encontraron una fotografía tipo selfie con fecha del 10 de octubre, tres días después de que Nancy fuera reportada como desaparecida.
El dispositivo había sido encontrado dentro de un bolso secuestrado en las inmediaciones del lugar donde apareció el cuerpo de la maestra, que estaba semisumergido en un antiguo potrero. A pocos metros de sus restos también habían localizado esa pertenencia.
La imagen podría resultar importante para establecer con mayor precisión cuándo ocurrió el femicidio. Además, permitirá contrastar esa información con las declaraciones de los testigos y de las personas que permanecen detenidas en el marco de la investigación.
Los resultados de la autopsia permitieron conocer la gravedad de las lesiones que sufrió Nancy Godoy. El informe forense determinó que la docente presentaba múltiples heridas punzocortantes en distintas partes del cuerpo, algunas de las cuales fueron provocadas cuando todavía se encontraba con vida.
Según el documento, se identificaron lesiones en el rostro, el cuello, el abdomen y las extremidades superiores e inferiores. Además, los especialistas constataron seccionamientos en la región abdominopélvica y los glúteos, así como la amputación de la mano izquierda, hallada en los últimos rastrillajes.
Otro de los aspectos relevantes del estudio fue la identificación de heridas compatibles con intentos de defensa. En particular, el informe describió lesiones en uno de los antebrazos que presentaban características típicas de heridas de lucha o defensa.
Por otra parte, a partir de la cantidad y la forma de las lesiones, los especialistas consideraron que durante el ataque se habrían utilizado varias armas.
Por el asesinato de Nancy Godoy hay cinco personas detenidas. Cuatro de ellas están vinculadas directamente con el crimen: Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la escuela rural en la que trabajaba la víctima; Rosa Leguizamón, quien habría sido la última persona en verla; su pareja, Nahuel Rojas; y Felipe Dionisio Sandoval, también capataz.
Los tres hombres están imputados por femicidio, mientras que Leguizamón enfrenta cargos por homicidio simple. El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio.
Todos permanecen bajo prisión preventiva por disposición del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.