Llevaban cuatro días atrapados en una camioneta sepultada por la nieve en Catamarca. Cómo fueron las últimas horas y la decisión que podía costar sus vidas.
Este miércoles se logró concretar el rescate de cuatro mineros que permanecían aislados en la zona del Salar del Hombre Muerto, en Catamarca, tras ser alcanzados por un intenso temporal de nieve. Temperaturas extremas se registraron en la zona, afectando principalmente al departamento de Antofagasta de la Sierra.
El temporal golpeó fuertemente a la provincia, algo que las propias autoridades calificaron como inédito. El grupo fue localizado a más de 4.500 metros de altura durante el martes al mediodía, aunque la acumulación de nieve llegó a los casi dos metros y resultó imposible imposible llegar con topadoras.
De esta manera, se reactivó un desesperado operativo de rescate terrestre y por vía aérea, que logró tener resultados positivos este miércoles. Luego de tres noches de temperaturas extremas y con una camioneta varada en medio del camino, los mineros fueron encontrados con vida.
En medio de la desesperación y al ver que las horas pasaban mientras todo era nieve a su alrededor, los trabajadores idearon un plan para tratar de pedir ayuda, ya que no tenían muchas chances de poder salir por sus propios medios.
Fue en ese momento que dos de los trabajadores tomaron una decisión que resultó clave para su localización: salieron de la camioneta, encendieron fuego y caminar para intentar conseguir señal con un teléfono satelital que tenía 1% de batería, lo que sería un milagro.
Según pudieron relatar tras ser rescatados, la camioneta en la que viajaban los trabajadores mide 2 metros y quedó completamente sepultada por la nieve. Cuando el combustible se agotó, se fue la calefacción y también la señal del sistema satelital Starlink que llevaban a bordo, cortando toda comunicación con el exterior.
En aquel momento, tomaron una decisión que podía costar la vida pero, si permanecían dentro del vehículo por resguardo físico, corrían el riesgo de que la nieve cubra por completo el vehículo. En tanto, salir significaba exponerse al frío más severo registrado en la zona, sin garantías de supervivencia.
No tenían muchas opciones, por lo que pese al grave riesgo que corrían, se animaron a salir y comenzaron a caminar con temperaturas que llegaron a los 30 bajo cero.
Ese mismo día por la noche los rescatistas lograron encontrarlos. Primero localizaron a uno de los trabajadores, luego a otros dos y finalmente al cuarto, el más comprometido físicamente.
Todos presentaban cuadros de hipotermia, pero el último en ser encontrado tenía los pies azules y el cuadro se extendía de arriba hacia abajo en su cuerpo: se estaba congelando.
El episodio de los mineros fue el más extremo dentro de un operativo de mayor alcance. Entre el domingo y el miércoles, un total de 23 personas recibieron asistencia en la zona: algunas viajaban en otras camionetas que quedaron con nieve hasta la altura de las puertas; otras 11, entre lugareños y turistas, estaban atrapadas entre Laguna Blanca y El Peñón.
Este jueves por la mañana en diálogo con Urbana Play Vilma Carrizo, esposa del minero que sufrió congelamiento, apuntó contra la empresa Río Tinto por no haber tomado las medidas necesarias ante la inclemencia climática.
Según reveló, su marido se encontraba este domingo trabajando en una de las minas cuando cuatro camionetas quedaron varadas. Fue en ese momento cuando su pareja tuvo que salir a hacer el rescate, junto con algunos compañeros.
"Cuando toma el punto de rescate, vuelve a buscar la salida y queda atrapado por la nieve en tiempo récord, porque cambia la forma en la que el viento tira la nieve y genera una acumulación", contó la mujer en su entrevista con María O'Donnell. Y, detalló "quedó atrapado con otros dos mineros y un empleado".
Luego de varias horas, Vilma reveló que recibió una llamada a través de un teléfono satelital. "Era un número extraño y pensé que se trataba de una estafa. De tanta insistencia, atendí y era él pidiendo que no le corte porque no tenía comunicación con la empresa", explicó Vilma.
"Me dio un número para contactarme con alguien del área a la que pertenece, le reporto la situación y a partir de ahí me relajé, porque hice el punto de contacto, pensé que estaban yendo a buscarlos, pero nunca sucedió", denunció.
La empresa, según reveló Infobae, cuenta con un protocolo ante emergencias pero "el temporal fue tan repentino" que no alcanzó a anticipar la magnitud del evento. "Falló el sistema de alerta que debería tener la empresa para evitar esta actividad de riesgo", dijo Vilma y concluyó: "La empresa decidió seguir operando con su actividad productiva pese a las inclemencias".