La apertura arranca este martes 18 con camiones de Argentina hacia Chile. Los turistas solo podrán circular hasta Los Puquios.
El paso Cristo Redentor volverá a abrir este martes 18 de agosto después de 34 días de cierre, el período de interrupción más largo registrado en el corredor internacional desde 2023, cuando el paso permaneció cerrado 26 días consecutivos. La decisión se tomó luego de que las autoridades evaluaran este lunes las condiciones de la Ruta Nacional 7 y el pronóstico meteorológico: se espera tiempo estable, cielo despejado y sin nuevas nevadas al menos hasta el domingo, una ventana que permitirá finalmente descomprimir la situación de los cerca de 3.000 camiones acumulados en el lado argentino.
Sin embargo, la circulación no será normal para todos los vehículos. La reapertura está organizada por tipo de tránsito y sentido de circulación durante los primeros días, con prioridad absoluta para el transporte de carga que lleva más de un mes varado. El uso de cadenas será obligatorio para todos los vehículos que circulen por el corredor internacional.
El cronograma de reapertura es el siguiente: el martes 18, miércoles 19 y jueves 20 de agosto el paso funcionará de 9 a 21 horas (horario argentino) exclusivamente para camiones de Argentina hacia Chile. El viernes 21 y sábado 22, de 8 a 20 horas (horario chileno), circularán los camiones de Chile hacia Argentina. Se estima que podrán cruzar aproximadamente 800 camiones por día durante las 12 horas de funcionamiento habilitado.
Los turistas y vehículos particulares tendrán restricciones importantes durante esta primera etapa. Las autoridades establecieron que podrán circular únicamente hasta Los Puquios, por lo que se recomienda prever demoras importantes y respetar las indicaciones del personal de Vialidad Nacional en ruta. El corredor estará concentrado en el despacho de carga y no habrá condiciones para el turismo internacional en los primeros días de reapertura.
Desde este lunes ya se vio movimiento entre los transportes de carga estacionados en el Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata. El objetivo inicial es trasladar unos 300 camiones hasta Punta de Vacas, donde quedarán listos para avanzar hacia el paso una vez habilitado el tránsito. La expectativa de las autoridades es que el flujo de 800 camiones diarios permita resolver el grueso de la acumulación en los primeros cuatro o cinco días de operativo.
El cierre de 34 días generó un fuerte impacto en transportistas, empresas, operadores logísticos y el sector turístico a ambos lados de la cordillera. Del lado chileno, el complejo de esquí Portillo pudo abrir pero no recibió turistas argentinos. En Mendoza, solo el centro Penitentes Park pudo aprovechar la nieve acumulada para operar durante el período de cierre.
Las razones del cierre fueron múltiples. Más allá de las nevadas extraordinarias, que en 2000 habían llegado a 6,16 metros acumulados en Las Cuevas aunque no fueron superadas en esta oportunidad, se sumaron la formación de hielo sobre la calzada, el riesgo de desprendimientos y la amenaza de avalanchas, que impidieron garantizar condiciones seguras de circulación. La situación generó reclamos y cuestionamientos al operativo de despeje desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) y desde el propio gobernador Alfredo Cornejo, quien apuntó contra la fragmentación de organismos que intervienen en el corredor.
Cornejo llevará al próximo Comité de Frontera, previsto para octubre, una propuesta concreta: que Argentina y Chile realicen una licitación conjunta internacional para tercerizar el despeje de la ruta. "Hay empresas que prestan este servicio y limpian en 48 o 72 horas si el temporal no es extremo. No tiene sentido coordinar 10 agencias distintas de dos países", sintetizó el mandatario mendocino.