El ministro de Economía se vio con Kristalina Georgieva en Bangkok. El Fondo destacó el ajuste fiscal, aunque advirtió un freno en la actividad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió este martes en Bangkok con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, junto al subdirector gerente Dan Katz y otros funcionarios del organismo, en el marco de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial. El encuentro tuvo como eje central el avance de la tercera revisión del programa vigente entre la Argentina y el Fondo, de cuyo resultado depende el desembolso de USD 869 millones que aguarda aprobación formal.
Según relató el propio Caputo en X, Georgieva calificó la disciplina fiscal argentina como "ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales" y fue "muy elogiosa" con el desempeño del Gobierno. La propia titular del organismo publicó en la misma red social: "Excelente reunión con el Ministro Luis Caputo y el Presidente del BCRA Bausili. Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits. Nuestros equipos están trabajando estrechamente para finalizar las discusiones de la tercera revisión". El ministro le respondió: "Gracias Kristalina Georgieva por tu apoyo continuo y confianza".
Los elogios llegaron, sin embargo, en simultáneo con un recorte de expectativas. El mismo día en que se celebró la reunión, el FMI publicó la edición de octubre de sus Perspectivas de la Economía Mundial, que redujo la proyección de crecimiento de la Argentina a 2,1% para 2026, frente al 3,5% previsto en abril y confirmado en julio. La corrección de 1,4 puntos porcentuales no siguió una tendencia uniforme en la región: el organismo mantuvo en 2,3% su proyección para América Latina y el Caribe, y mejoró las estimaciones para Brasil, Venezuela, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú.
La subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, Petya Koeva Brooks, atribuyó el recorte a "la actividad más débil que ya hemos observado hasta el tercer trimestre" y a "una demanda interna más moderada", en un contexto de condiciones financieras restrictivas y transformación estructural de la economía.
Aun así, anticipó que el organismo espera una recuperación en el último trimestre de 2026, que se afianzaría en 2027 y 2028 de la mano de mejores términos de intercambio, mayor inversión y exportaciones agrícolas y energéticas más fuertes. Para 2027, el FMI proyecta un crecimiento del 3,5% y una inflación promedio de 21,2%.
La revisión no está exenta de tensiones. Entre enero y junio de 2026, la Argentina acumuló un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de los $6,86 billones comprometidos como meta al cierre del primer semestre. El desvío ascendió a $573.974 millones, aun después de que el FMI hubiera reducido la exigencia fiscal original, que contemplaba un superávit de $8,46 billones. Para que la revisión avance, el equipo económico deberá obtener una dispensa —o waiver— del organismo.
La situación en el frente externo fue distinta. El BCRA cumplió la meta de reservas netas fijada para junio luego de una flexibilización acordada con el Fondo, con una variación acumulada desde fines de 2024 de -USD 3.111 millones frente a un límite de -USD 8.600 millones. La combinación de una meta de reservas cumplida y una meta fiscal incumplida concentró buena parte de la agenda en Bangkok.
Los USD 869 millones pendientes tienen además un contexto de urgencia: su acreditación aliviaría el efecto de pagos recientes al FMI sobre los activos del BCRA, en un momento en que el calendario de vencimientos suma USD 865 millones en noviembre y USD 340 millones en diciembre. Los equipos técnicos de ambas partes continuarán trabajando para cerrar la tercera revisión en los próximos días.