Ambos episodios, sin relación entre sí más que por la víctima, ocurrieron en, Lago Puelo, Chubut. Los imputados admitieron sus delitos pero no irán presos.
La Justicia de Chubut declaró culpables de abuso sexual a dos hombres de la localidad de Lago Puelo, con la particularidad de que se trató de dos causas distintas, por hechos separados que ocurrieron con casi seis meses de diferencia, pero la víctima fue la misma mujer.
Las condenas para ambos casos fueron de dos años de prisión en suspenso, tras un acuerdo de juicio abreviado entre los representantes del Ministerio Público Fiscal de Chubut y las defensas de los imputados, quienes admitieron su responsabilidad en los hechos.
Esto significa que los condenados permanecerán en libertad durante el plazo dispuesto por la sentencia, siempre y cuando cumplan con las condiciones y normas de conducta fijadas por el tribunal.
El primero de los dos hechos tuvo lugar el 30 de julio de 2023. De acuerdo con la investigación presentada por la Fiscalía, el acusado, identificado como Américo Quiñenao, manoseó sin consentimiento a la joven denunciante en el contexto de una actividad vinculada con una institución religiosa de Lago Puelo. Quiñenao vulneró los intentos de resistencia de la víctima para concretar el abuso.
En la audiencia llevada a cabo esta semana, el hombre reconoció haber cometido el delito y aceptó la condena por juicio abreviado.
Casi seis meses después del suceso protagonizado por Quiñenao, ocurrió el segundo de los episodios, el 23 de enero de 2024.
En esa ocasión, el hecho de abuso tuvo lugar dentro de un vehículo cuando la denunciante y el imputado, a quien se identificó como Raúl Morales, viajaban de regreso a Lago Puelo luego de haber ido hasta la localidad vecina de Epuyén -a 40 kilómetros de distancia- para cargar nafta.
De igual modo que el otro reo, Morales admitió su responsabilidad en lo ocurrido y accedió al mismo procedimiento y similar pena.
Entre las obligaciones que deberán cumplir tanto Quiñenao como Morales si quieren permanecer fuera de la cárcel, además de la de no cometer nuevos delitos, se encuentra la “prohibición total de acercamiento y contacto con la víctima por cualquier medio”.
También tendrán que fijar residencia, presentarse de manera obligatoria cada tres meses en el Juzgado de Paz de Lago Puelo y someterse a cualquier mecanismo de control que disponga la Justicia.
Además, deberán realizar el Taller de Visibilización y Reflexión sobre la Violencia de Género (TaViRe), un programa del Poder Judicial de Chubut.
El TaViRe es un dispositivo institucional implementado por el Superior Tribunal de Justicia de Chubut y diseñado por su Oficina de la Mujer y Violencia de Género, dirigido a hombres agresores en contextos de violencia de género.
Fue implementado en 2022 y, de acuerdo con un informe difundido por la Justicia provincial, en los primeros dos años se logró un bajo nivel de reiterancia de hechos de violencia de género, del orden del 8%, entre quienes lo realizaron.
Además, según el mismo informe oficial, quienes transitaron por el taller expresaron en un 86% que les había resultado de utilidad y en un 88% que se lo recomendaría a otro varón.