"Poneme un kiosco", le pidió Martina García a su papá, en Comodoro Rivadavia. Va a la escuela a la mañana y, a la tarde, lo atiende.
El 17 de octubre, Martína García cumplió 15 años. No hubo fiesta ni salón ni vestido largo ni vals. Con la plata que la familia tenía para eso, ella pidió que le abrieran un kiosco, en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut.
Ahora Martina atiende el nuevo local del emprendimiento familiar que en el nombre lleva sus iniciales, Drugstore MG, y reparte su tiempo entre el estudio y el trabajo.
La historia de la adolescente de Chubut se viralizó y trascendió mucho más allá de Comodoro Rivadavia, con un video que superó los 7 millones de reproducciones.
"Al principio, como toda adolescente, quería fiesta de 15”, reconoció Víctor García, el papá de Martina.
“Después me dijo: 'No, no quiero fiesta'. Yo estaba con el tema de la apertura de otro local, y me dijo: 'Yo quiero que me regales el local, quiero que me abras un local chiquito para mí, un kiosco, y quiero laburarlo yo, quiero ser la dueña'. Y bueno, y de ahí le metimos para adelante", le contó al medio local Adnsur.
Así, la familia García pasó a tener otro kiosco, sumando al que está en avenida Rivadavia y Belgrano, en pleno centro de Comodoro Rivadavia, otro a pocas cuadras, en la calle 25 de Mayo, frente al Casino comodorense.
Acerca de la trascendencia que tuvo su video, Martina comentó: "La verdad me sorprendió demasiado, no pensé que me iba a hacer tan viral. Me gustó que se haya viralizado para que otros jóvenes de mi edad puedan usarme como inspiración”.
Además, animó a los jóvenes y adolescentes que tienen intenciones de arrancar con un emprendimento a que “lo hagan, que no les afecte las críticas y que si les gusta eso, que hagan lo que les haga feliz y que lo intenten".
La quinceañera comodorense admitió que en su decisión influyó mucho el ejemplo paterno.
“Yo desde chica lo veo emprender mucho y a mí siempre me gustó esa idea. Después empecé a ver muchos chicos en Comodoro Rivadavia que también se largaban a emprender y me gustaba mucho. Y bueno, fue gracias a mi familia que siempre fue emprendedora y también a las redes", explicó.
Por su parte, Víctor reconoció que está “súper feliz” con la decisión que tomó Martina y respondió a las críticas que aparecieron en las redes y llevaron a poner privado el video y la cuenta personal de su hija.
“Estoy orgulloso de la hija que tengo, del apoyo que ella me da... Sobre el tema del estudio, como dijo ella, nunca dejó, nunca abandonó: ella estudia normal a la mañana y a la tarde me da una mano. También va a inglés", señaló el kiosquero comodorense.
Más allá de la visión optimista, Víctor reconoció que la idea de abrir una nueva sucursal generó dudas en la familia, en un momento en el que Comodoro Rivadavia atraviesa una crisis económica importante.
"Eso fue mi miedo también al emprender y a meterle a esto, porque muchos locales están cerrando y la verdad que eso es triste. Pero como le digo a todos: hay que meterle”, señaló.
“Es un laburo familiar. Laburamos todo el día, estamos todo el día, yo arranco de temprano,y estoy hasta la noche. Estamos muy contentos por los resultados", finalizó.