La familia esperaba el colectivo cuando oyeron el estruendo. El accidente no tuvo relación con los movimientos de tierra del cerro Hermitte.
“Nos fuimos a tomar el colectivo y, a las dos cuadras, se desmoronó todo”, contó Verónica Oñatibia, dueña de una casa que quedó en ruinas, en el barrio Kilómetro 8 de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut.
Verónica, su pareja y cinco de sus seis hijos salieron a pasar la tarde en la playa y esa decisión los salvó: pocos minutos después de que se fueron, la losa del techo de su vivienda ubicada en la calle Cardenal Samoré al 100 se desplomó por completo sobre la cocina, el baño y el living.
Al escuchar el estruendo, volvieron sobre sus pasos y constataron el desastre y el milagro, ya que apenas un rato antes ellos estaban bajo ese techo que pudo haberlos aplastado.
La mayor de sus hijos, adolescente, se había quedado en la casa y también se salvó porque en ese momento estaba en una habitación que tiene techo de chapa.
Los motivos del derrumbe aún son materia de investigación. La casa no se encuentra en la zona de Comodoro Rivadavia afectada por los deslizamientos y derrumbes del cerro Hermitte, que provocó destrozos en numerosas propiedades, sino que se halla en un barrio mucho más al norte de la ciudad chubutense.
Luego del grave incidente, se activó un operativo preventivo con la participación de agentes de Defensa Civil, que acudieron al domicilio para evaluar el estado general de la estructura y determinar el riesgo de nuevos desprendimientos.
Un trabajador del organismo municipal contó que el techo que se derrumbó era “una losa vieja, construida hace un montón de años, y la otra mitad no se cayó porque era de chapa”.
Ahora, la familia afectada necesita colaboración de todos para poder iniciar la reconstrucción del inmueble. “Necesitamos chapas, tirantes, hierro y ladrillos para volver a levantar la casa”, detalló Verónica.
La pareja permanece en su casa, donde solo un pequeño sector conserva el techo de chapa. "Nos quedó una cocinita nomás", contó Verónica. En tanto, los chicos quedaron al cuidado de familiares.
Verónica dio su número de teléfono, 2975-305628, y el alias Fita.1008 en Mercado Pago para quienes quieran y puedan colaborar.
Los daños materiales fueron extremos. “Nos quedamos con lo puesto, se nos vino toda la losa abajo. Si esto pasaba a la noche, hoy no estaría hablando”, admitió la mujer.
Este lunes, los escombros seguían en la vereda a la espera de que vayan a retirarlos. Según indicó la familia, este martes les enviarán un contenedor para cargar los restos.
"Ahora necesitamos la ayuda de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, del gobierno, de alguien que nos venga a dar una mano, porque nos quedamos en la calle. Nos quedamos sin nada”, pidió Verónica. Desde diciembre, ella y su pareja están sin trabajo. “Estamos desocupados. Me quedé sin laburo en diciembre. Vendemos tortas fritas, limpiamos patios, estamos sin trabajo", explicó.
"Gracias a Dios, justo salimos. Estamos todos bien pero, bueno, nos quedamos con los puesto", insistió la mujer, madre de cinco hijas de 15, 13, 7 y 5 años, y 6 meses, y un varón de 3 años.
Admitió también que sabía que el techo necesitaba reparaciones, ya que tenía filtraciones de agua, pero, obviamente, no esperaba que se viniera abajo.
"Dios es grande, porque miren si nos agarraba durmiendo, hoy estábamos todos muertos", reflexionó.