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Sin tiempo de esperar una ambulancia, actuaron con decisión y rapidez, junto con una vecina del niño estudiante de enfermería.
Néstor Cárdenas y Egidio Castillo son los nombres de dos policías de la ciudad de Trelew, en la provincia de Chubut que con su profesionalismo salvaron una vida.
Uno es sargento primero de la Policía y el otro, cabo en la fuerza provincial. En medio de un día de rutina, se encontraron con una emergencia de salud que ponía en riesgo la vida de un nene de cuatro años de edad, y actuaron con firmeza y rapidez, en una decisión que le salvó la vida al pequeño.
La situación se desencadenó pasadas las 16 de este martes, en el barrio Inta, de Trelew y tuvo como protagonista a un niño con un cuadro de fiebre aguda.
Aproximadamente a las 16.15 de la tarde, llegó a la Policía el aviso del Centro de Monitoreo municipal, de que en una vivienda del barrio Inta se encontraba una mujer pidiendo auxilio.
Rápidamente un móvil de la Subcomisaría Inta se dirigió al lugar señalado.
Cuando Cárdenas y Castillo llegaron a la casa, fueron recibidos por la desesperación de una joven madre, que les pedía auxilio ya que su hijo de cuatro años había sufrido dos convulsiones seguidas y no reaccionaba.
El pequeño había sido socorrido en un primer momento por una vecina estudiante de enfermería quien, al escuchar los gritos desesperados de la mamá que tenía a su nene en brazos, fue, vio lo que pasaba y, además de intentar brindarle los primeros auxilios al chico, fue quien, junto con otra vecina, dio aviso de la emergencia.
Al llegar los dos agentes policiales, la joven estudiante les explicó que los signos vitales que mostraba el niño indicaban que debía ser atendido de manera urgente en un hospital.
Mientras tanto, el nene yacía recostado en un sillón sin reaccionar y con muy poco pulso.
Teniendo en cuenta la información que les brindó la aspirante a enfermera, los policías decidieron llevar al niño y a su mamá al hospital, de manera urgente, en su patrullero, sabiendo que el móvil no contaba con los elementos indispensables para garantizar cualquier eventual atención durante el traslado, pero con la conciencia de que no se podía perder ni un instante más, dado el estado en el que se lo veía al pequeño y la distancia que debían recorrer hasta el centro de salud.
Una vez en la guardia de emergencia del Hospital Zonal Adolfo Margara, de Trelew, el niño fue estabilizado y derivado al sector de pediatría.
Poco más tarde, desde el hospital informaron que había sufrido convulsiones debido a un pico de fiebre, y que el cuadro se agravó puesto que padece epilepsia.
Por tal motivo se le generaron tres convulsiones continuas, por lo que debió ser internado para suministrarle suero y hacer que le bajara la temperatura.
Cerca de las 22 del mismo martes, ya pasado el susto, la madre del menor se comunicó con el destacamento policial de Trelew para llevar tranquilidad a todos y, especialmente, al sargento y el cabo que habían sido fundamentales para que la situación terminara bien.
Contó que su hijo ya se encontraba fuera de peligro y había sido trasladado a la sala de observaciones, paso previo a que le dieran el alta.