Nadie les avisó a los médicos que fueron a verla cuando ya estaba grave. Ni a la familia. La trasladaron de urgencia y falleció de un paro. Investiga un fiscal.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) de Puerto Madryn, en Chubut, abrió una investigación luego de la muerte de una mujer de 93 años que vivía en un geriátrico de la ciudad, en un caso que encendió las alarmas sobre el funcionamiento del establecimiento y la atención que recibió la anciana en sus últimas horas de vida.
La mujer fue trasladada al hospital Andrés Ísola lujego de que los médicos que fueron a verla de urgencia, cuando su estado era grave, detectaron que presentaba una fractura de cadera.
Una vez internada, falleció como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Lo que investiga ahora la fiscalía es qué ocurrió antes de ese traslado: qué sabía el geriátrico, cuándo lo supo y por qué nadie le comunicó a los médicos el problema que la mujer tenía. Y tampoco a la familia.
Según los primeros datos de la investigación -el establecimiento involucrado no fue identificado por el MPF_, la fractura de cadera no habría sido comunicada ni al servicio médico del hospital ni a los familiares de la mujer.
Recién cuando un equipo de salud corroboró la lesión, se dispuso el traslado al centro asistencial. Para entonces, la situación de la paciente ya era crítica.
Una de las preguntas que guía la investigación es establecer por qué se produjo esa falta de comunicación, que podría ser por simple desconocimiento de la situación, producto de alguna negligencia o -en el peor de los casos- de un ocultamiento deliberado.
En el marco de las primeras medidas de la investigación, la fiscalía ordenó una serie de allanamientos en el hogar de adultos mayores donde vivía la mujer. Durante los procedimientos se secuestró documentación vinculada al funcionamiento del establecimiento, incluyendo historias clínicas y registros médicos de la paciente.
Ese material será analizado por los investigadores para reconstruir la línea de tiempo del caso: cuándo se detectó la fractura, qué pasos se siguieron y si hubo omisiones en la cadena de atención y de comunicación.
Desde el MPF señalaron que el análisis de esa documentación será determinante para definir los próximos pasos de la causa. El objetivo es establecer si existieron irregularidades en la atención o en el manejo de la información sobre el estado de salud de la anciana, y fundamentalmente si el desenlace fatal podría haberse evitado.
El caso de eventual destrato o mala praxis recuerda a otra situación que conmovió a Chubut en mayo de 2025, y que involucraba a una jubilada de 88 años que en su juventud había sido una reconocida bailarina de tango. Segúin denunció una vecina y amiga suya, la mujer era víctima de abandono, maltrato y estafa por parte de sus propios sobrinos.
La situación fue denunciada en la Comisaría Segunda de Comodoro Rivadavia por N.M., quien frecuentaba a la mujer mayor desde hacía 15 años. Según su relato, los familiares —un sobrino, su pareja, tres hijos mayores de edad y un bebé— se instalaron en la casa de la anciana bajo la promesa de cuidarla en su vejez. Pero lo que siguió fue muy distinto.
"La insultan, le gritan y le roban entre todos", describió la denunciante. Además, según su relato, los familiares falsificaron la documentación de la vivienda, pusieron el título a su nombre y obligaron a la anciana a mudarse al quincho de su propia casa: un espacio sin calefacción, con la cocina en planta baja y el dormitorio en el primer piso.
La situación era especialmente cruel porque la mujer tenía problemas de movilidad desde que en enero había sufrió un ACV. Pese a que, según su amiga, "de mente está muy bien", se cae con frecuencia al desplazarse y a veces pasa horas en el suelo sin que nadie la asista. "Muchas veces se queda en la escalera tirada hasta que no le da más la voz de gritar. Y los sobrinos después la tiran en la cama, sin medicamentos y sin comida", relató N.M.
El estado de desamparo es total. La denunciante contó que encontró a la anciana "hecha encima, sin cambiarse, sin bañarse y sin comer", y que los familiares "le robaban la mercadería y el dinero de la jubilación". En su último control médico se determinó que la exbailarina estaba deshidratada, con anemia y con múltiples golpes producto de sus caídas.
N.M. decidió hacer la denuncia policial luego de encontrar a la mujer tirada en el baño y llevarla al médico. Una fiscalía realizó una inspección en el lugar y, según contó la denunciante a medios locales, constató la veracidad de su testimonio, al que acompaño con la difusión de algunas fotos de la presunta víctima que generaron conmoción en las redes.