Está cerca de Lago Puelo. Construyen sus propias casas, tienen animales y huertas, y comparten un fuerte vínculo con los mapuches.
En el paraje Las Golondrinas, de Lago Puelo, en la provincia de Chubut, está Villa Travesti, una comunidad que se llama así por decisión de sus propias integrantes.
Allí viven “solo travestis” pero no porque sean separatistas. “Elegimos llamarnos travestis como un concepto identitario que abarca a varones trans y a chicas trans”,le explicó Sur (40 años, habitante de Villa Travesti) a la revista digital Al Margen.
“Nos relacionamos con gente normal, ah… con gente cis, con algunos vecinos. Pero principalmente nos arreglamos entre nosotras/nosotros”, contó.
Según detalló Sur, la comunidad se formó de manera espontánea. “Villa Travesti es una comunidad bastante mutable, que está todo el tiempo en proceso de transformación”, indicó.
“Al principio -detalló- llegaron cuatro personas, después se fueron sumando otras, otras se fueron”.
Hoy, explicó, el lugar tiene “varias rucas, casitas, y también espacios comunes como un leñero, un lugar de herramientas, y algunos lugares de huerta”.
“Mientras fuimos construyendo nuestras propias casas compartimos techo. Lo que tiene para mí de especial vivir acá es que pude construir mi propio espacio con mis propias manos, cosa que nunca había imaginado. Y lo hice con la ayuda de otras travestis, otros travos y otras personas aliadas, porque no estamos en una burbuja travesti”, precisó Sur.
El uso del término “travesti” para definirse no es casual sino que tiene que ver con su “peso político más callejero, mas vulgar, mas relacionado al trabajo sexual -dijo Sur- que son todas cosas que compartimos las travestis que vivimos acá”.
“La identidad travesti nos calza mucho mejor. Aunque suene mal para la sociedad, a nosotros nos reafirma en nuestra identidad, que es así, un poco más sucia, más disidente, no solo con la disidencia sexual sino también con el sistema capitalista en general”, añadió.
Las y los habitantes de Villa Travesti llegan de todas partes pero -explilcó sur- hay “un especial cariño y conexión con el territorio, con la Comarca Andina, con este territorio Mapuche”.
“Llegamos por diferentes razones y por diferentes razones continuamos acá. Si hay algo común es el compromiso con la defensa del territorio y también con las comunidades ancestrales que lo han habitado siempre”, precisó.
“Como Villa Travesti hemos aprendido mucho de las comunidades mapuches que están cerca. Algunas de las travestis que están acá también están en sus procesos de identidad espiritual más por ese lado. Yo personalmente también. Obvio que mi despertar espiritual ha sido increíble desde que llegué acá. No voy tanto por mi reconocimiento como mapuche, pero si por el reconocimiento del Pueblo Mapuche en este territorio, cómo han vivido, cómo han sido despojados y cómo hoy lo están recuperando”, sostuvo.
En este momento, según relató Sur, avanzan con un proyecto para hacer un invernadero colectivo subterráneo, con la intención de contar con mayor autonomía alimentaria.
A la vez, acompañan en la construcción “de otras casitas travestis”. Villa Travesti tiene un “Manual para construir, sin plata ni conocimientos sobre construcción” que se vende en papel o en formato digital. También un Instagram en el que suben trabajos de comunicación, trabajos de talleres, de mingas, y otros contenidos,
Otro proyecto todavía pensado a futuro es el de conseguir la provisión autónoma de agua para tomar, para los animales y la huerta, porque actualmente tienen que caminar hasta dos o tres kilómetros para conseguirla.
“La idea no es tirarle brillitos a esta comunidad, porque no es así. Bastantes problemas tenemos, bastante mal la pasamos, y bastantes dificultades tenemos en general por ser travestis, por ser putas, por ser mapuches, por ser okupas”, definió Sur.
“Lo importante para mi es poder vernos a las caras, poder contarnos nuestros problemas, poder buscar soluciones colectivas, también poder hacer planificaciones colectivas a futuro”, completó.