El robo en una vivienda en el mes de julio inició los cuatro operativos. Los agentes secuestraron una Play Station, una notebook y detuvieron a un hombre de 42 años.
Los agentes de la Policía del Neuquén realizaron cuatro allanamientos este viernes 18 de septiembre en diferentes sectores de Neuquén capital en el marco de una investigación por un robo en una vivienda en el centro de la ciudad. Como resultado, el personal de la División Robos y Hurtos recuperó elementos denunciados como robados, secuestraron inhibidores de alarma y se llevó adelante la detención de un hombre.
Los procedimientos se iniciaron a partir de una investigación por un robo sucedido en junio en la jurisdicción de la Comisaría Segunda. Los agentes identificaron cuatro viviendas vinculadas al ilícito, por eso llevaron adelante los cuatro allanamientos el viernes 18 de septiembre.
Durante los operativos, los uniformados encontraron una Play Station 5, una computadora tipo notebook, un reloj y una mochila. Además, los efectivos secuestraron prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante el robo.
Un dato que llamó la atención de los agentes fue el hallazgo de cuatro equipos de comunicación utilizados como inhibidores de alarma. Se trata de un elemento que inhibe la colocación de la alarma de vehículos y permite el ingreso sin necesidad de forzar las puertas, lo que constituye una herramienta muy utilizada para los robos de autos.
Como resultado de los procedimientos, un hombre de 42 años fue demorado y quedó a disposición de la Justicia
En los operativos participaron efectivos del Departamento Delitos, la División Robos y Hurtos, el Grupo Recaptura/Oficina Delitos Conexos y la División Delitos Ambientales, dependientes de la Policía provincial.
La inseguridad en el barrio Melipal mantiene preocupados a los vecinos luego de que, en dos oportunidades, desconocidos intentaran robar válvulas de una planta de distribución de gas. En el último episodio que se registró el viernes 18 de septiembre, la situación encendió las alarmas debido a que comenzaron a sentir un fuerte olor a gas y tuvieron que comunicarse con Camuzzi.
Según denunciaron, el problema no se limita a los intentos de robo sobre las instalaciones de gas. Durante los últimos días también desapareció una importante parte del cerco perimetral de la planta, lo que dejó el predio prácticamente abierto y facilita el ingreso de personas ajenas al lugar.
Zulma Oviedo, vecina del barrio, contó que los hechos se vienen reiterando y aseguró que existe preocupación por las consecuencias que podría generar la manipulación de las instalaciones. “Nos han robado todo el alambrado que pertenece a Camuzzi y es gente que viene, que anda girando todo el tiempo y, además, han querido robar las válvulas de gas”, relató.
El último episodio generó especial temor entre quienes viven en las inmediaciones.
“Estos días hemos tenido esta gran preocupación porque justamente el olor emanaba y con el vientito se extendía en todo el barrio”, explicó Oviedo.
La preocupación de los vecinos está directamente relacionada con el riesgo que supone que personas sin conocimientos técnicos manipulen elementos de una planta de distribución de gas. A esto se suma que buena parte del perímetro que impedía el acceso al lugar fue robado.
“Ese es el gran problema que tenemos con la gente que viene, que no se sabe de dónde es y con el agravante de esto que está al descubierto prácticamente para que todo el mundo pueda entrar”, señaló la vecina. “Ese es el gran problema que tenemos con la gente que viene, que no se sabe de dónde es y con el agravante de esto que está al descubierto prácticamente para que todo el mundo pueda entrar”, señaló la vecina.
Oviedo aseguró que en dos semanas desapareció el 50% del cerco perimetral. Sospechan que quienes ingresan al lugar buscan elementos que puedan tener algún valor, sin considerar el peligro que implica intervenir sobre las instalaciones.
“Simplemente deben haber mirado algo, alguna pieza que les interese y se arriesgan, se arriesgan y arriesgan a todo el barrio en todo caso”, agregó.
Para los vecinos resulta imposible mantener una vigilancia permanente. Por ese motivo recurren a la Policía cada vez que detectan personas en el lugar. “No podemos estar atentos todo el tiempo, las 24 horas”, explicó.
“Por más que los llamamos, ellos vienen enseguida, atienden, los sacan, pero se dan la vuelta, vuelven y ellos van a atender otra situación”, describió.
Más allá de las pérdidas materiales, el principal temor pasa por las consecuencias que podría ocasionar la manipulación de una válvula o cualquier otro componente vinculado al suministro de gas.
Por ese motivo, los vecinos reclaman medidas para reforzar la seguridad del predio y evitar nuevos ingresos. Oviedo apuntó tanto a Camuzzi como al Municipio y pidió una intervención que permita proteger las instalaciones.
“No sé quién más tiene que ver con todo este tema para dar un poco más de seguridad a la zona, porque si algo grave estalla acá o cuando viene con los encendedores esa gente, volamos todos”, advirtió.
A los intentos de robo en la planta de gas se suma otra situación que preocupa a los habitantes del sector: los constantes daños y robos en las luminarias públicas.
Según Oviedo, los focos son sustraídos o directamente destruidos, dejando sectores del barrio a oscuras y complicando todavía más la prevención de nuevos hechos de inseguridad.
“Directamente no sé cómo hacen: roban arriba los focos, directamente los sacan o los rompen y ese es otro tema”, concluyó.