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Estaba alcoholizado, chocó y mató a dos policías: lo condenaron a 6 años de prisión efectiva

El joven manejaba una Toyota Hilux que impactó contra un Kia Sorento, en Plaza Huincul. Además, le inhabilitaron la licencia de conducir por 10 años.

La Justicia neuquina condenó este martes a Alejandro Dávila, el joven conductor de 23 años que protagonizó un choque fatal en el acceso a la localidad de Plaza Huincul que terminó con la muerte de dos policías. El triste suceso ocurrió el pasado 7 de marzo en plena madrugada cuando el sujeto circulaba alcoholizado a bordo de una camioneta sobre la Ruta 22.

En un juicio abreviado, el hombre fue condenado a 6 años de prisión efectiva. Además, se estableció su inhabilitación para conducir vehículos durante 10 años.

El siniestro ocurrió el pasado 7 de marzo, cuando la Toyota Hilux conducida por el acusado impactó de frente contra un Kia Sorento en el que viajaban Julián Iván Zúñiga, de 27 años, y Atilio Contreras, de 60, quienes perdieron la vida. El test de alcoholemia realizado al conductor de la camioneta arrojó 1,84 gramos de alcohol por litro de sangre.

La condena fue establecida mediante un acuerdo entre las partes y representa el máximo de la escala penal prevista para el homicidio culposo vial agravado.

Cómo fue el choque fatal en la Ruta 22

El choque que terminó con la vida de los dos policías ocurrió alrededor de las 6.50 del 7 de marzo, a la altura del kilómetro 1.324 de la Ruta Nacional 22, en el acceso a Plaza Huincul.

De acuerdo con la información conocida durante la investigación, chocaron frontalmente la Hilux, en la que viajaban cuatro personas, y el otro vehículo, con tres ocupantes. En este último vehículo viajaban Zúñiga y Contreras.

Zúñiga era policía en actividad, mientras que Contreras, de 60, se había retirado recientemente de la fuerza. Ambos murieron como consecuencia del violento impacto. El conductor del Kia resultó ileso.

Las víctimas fatales del siniestro no eran de la comarca petrolera, sino de Plottier y de Neuquén capital, respectivamente.

En la Hilux, además del conductor, viajaban tres mujeres que sufrieron heridas de gravedad. Dos permanecieron internadas en Cutral Co y otra debió ser trasladada a Neuquén tras el siniestro.

Tras el choque, el Ministerio Público Fiscal ordenó la detención de Dávila y avanzó con la investigación que finalmente derivó en el juicio abreviado.

El duro testimonio de una familia que pide justicia

Marina Zúñiga es hermana de Julián y, tras conocerse la condena, brindó su crudo testimonio a Canal 7. La mujer reconoció que la familia recibió con conformidad la pena impuesta, aunque remarcó que ninguna decisión judicial podrá reparar la pérdida que atraviesan desde marzo.

“Ninguna sentencia va a devolver a mi hermano. Eso es real. Pero sí estamos contentos, es la máxima condena después de mucho tiempo”, expresó.

La hermana del policía sostuvo que atravesar el proceso judicial fue necesario para la familia pese al dolor que significó volver sobre las circunstancias de la tragedia. “Como familia, atravesados obviamente por un dolor inmenso, sabiendo esto de que es irreparable, era necesario pasar por estas circunstancias para hacer justicia y que la pena sea ejemplar”, afirmó.

A partir de su experiencia, Marina planteó además la necesidad de discutir las normas que regulan este tipo de hechos. Para la mujer, conducir bajo los efectos del alcohol debe tener consecuencias más severas.

“Cualquier automóvil en manos de alguien en estado de ebriedad se convierte en un arma y eso nosotros como familia lo tenemos muy claro por la vivencia que nos tocó”, señaló. “Cualquier automóvil en manos de alguien en estado de ebriedad se convierte en un arma y eso nosotros como familia lo tenemos muy claro por la vivencia que nos tocó”, señaló.

En el juicio a puertas cerradas se conoció el horror que padeció la joven.

El pedido para cambiar las leyes y reforzar los controles

Marina consideró que el debate no debe limitarse únicamente a las condenas y reclamó también mayores controles para impedir que personas alcoholizadas circulen al volante.

Entre las medidas que consideró necesarias mencionó controles más rigurosos y mayores penalizaciones por conducir bajo los efectos del alcohol, además de mejorar las condiciones de quienes trabajan en tareas preventivas en las calles y rutas.

La familia también evalúa involucrarse en iniciativas destinadas a impulsar cambios legislativos. Sin embargo, Marina explicó que durante estos meses la prioridad estuvo puesta en atravesar el duelo.

Tenemos la intención de poder hacer de esto un movimiento y que se puedan hacer estos cambios. La verdad es que no hemos tenido la cabeza”, reconoció. Y concluyó: “Todo este tiempo nos hemos abocado a tratar de repararnos nosotros como familia”.

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