En el segundo día del juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko los policías detallaron que Roberto Daniel Sánchez figuraba en los registros de la Comisaría Segunda por agresiones, amenazas y hurto.
La camioneta Ford Ranger blanca avanza de madrugada por las calles de Neuquén. Lleva en sus puertas las calcomanías azules y rojas de una gomería y un número de teléfono. El que maneja es Roberto Daniel Sánchez, de 59 años. A su lado viaja Azul Semeñenko, la trabajadora estatal que ese día cumplía 49 años.
Las cámaras de seguridad reconstruyeron el recorrido al inicio del día 25 de septiembre de 2025. Azul había salido de la vivienda que alquilaba en calle Belisle y caminó varias cuadras hasta llegar a Félix San Martín y Santa Cruz. Allí fue interceptada por Sánchez. Hablaron durante algunos minutos. A la 1.44, Azul subió al asiento del acompañante.
La camioneta continuó su recorrido hasta el domicilio de Sánchez, en calle Copahue al 1100. Las cámaras registraron la llegada. Sánchez estacionó. Bajaron del vehículo y la mujer ingresó a la vivienda.
Esa fue la última imagen de Azul con vida registrada por las cámaras.
Así lo aseguró este lunes el policía Pedro Sepúlveda, integrante de Seguridad Personal y de la División Homicidios, durante su declaración testimonial en la segunda jornada del juicio por el transfemicidio de Azul Mía Natasha Semeñenko.
Mientras el efectivo reconstruía el recorrido, las imágenes eran proyectadas en los tres monitores de la sala 12 de Ciudad Judicial. Frente a ellas, el jurado popular —doce titulares y cuatro suplentes— observaba una secuencia que los investigadores reconstruyeron un año atrás: Azul salió de su casa hasta que ingresó a la vivienda de quien hoy está acusado por su asesinato.
La vestimenta también fue un dato que los investigadores siguieron a través de las cámaras. Azul llevaba la misma ropa que luego sería observada cuando su cuerpo fue encontrado el 14 de octubre en un canal de Valentina Norte Rural: entre ella, las medias bucaneras rayadas violetas y negras.
La reconstrucción de esa madrugada fue apenas el comienzo de una cadena de imágenes que terminó llevando a los investigadores hasta Sánchez. Además, los investigadores aportaron como datos relevantes que Azul alquilaba hacía poco una vivienda en barrio Confluencia, que el último día que fue a trabajar en el Centro de Atención a la Víctima fue el 24 de septiembre y se retiró a las 15.
También detallaron que Azul ofrecía servicios sexuales, brindando información de su situación económica. El día 20 de septiembre, figuran las últimas transferencias en Mercado Pago, en su cuenta del BPN; el último retiro fue el 22 de septiembre de 2025, 23 de septiembre compra por débito de unos 30 mil pesos, luego no se registra más actividad.
La cuenta del banco quedó en cero, incluso el día de su cumpleaños. El 30 de septiembre le depositan el sueldo de 1.300.000 pesos aproximadamente, pero no se extrae. Así mismo, indicaron que el 25 de septiembre, a las 2:29 y 4 de la madrugada, el teléfono de Azul marca consumo de datos, emite señal e impacta en la antena.
El trabajo policial consistió en seguir la Ford Ranger de una cámara a otra. La última que la tomó fue el domo de calle Copahue y Linares, a aproximadamente una cuadra y media de la vivienda. Hasta ese momento, solo sabían que no había un próximo domo que lo haya captado, entonces se hizo un relevamiento de campo en búsqueda del rodado.
Finalmente los investigadores observaron que la camioneta quedaba estacionada frente a una propiedad donde funcionaba una gomería en la planta baja y había una vivienda en el piso superior.
Pero todavía no sabían quién vivía allí.
La camioneta tenía un dato visible: una identificación de Gomería Belgrano, con la dirección de Copahue al 1100 y un número de teléfono. Ese dato fue utilizado para intentar identificar al propietario o usuario del vehículo.
Los investigadores consultaron a la empresa telefónica y también cruzaron la información con registros de Mercado Pago: aparecía vinculado a las iniciales Rob Dan San. En cambio, si bien el número de teléfono correspondía a Claro no figuraba un abonado.
En medio de la incertidumbre, personal de la Comisaría Segunda aportó el nombre del conductor de la camioneta: Roberto Daniel Sánchez, que coincidía con las iniciales. ¿Pero cómo podía ser que una comisaría tuviera registro de quién vivía en aquella propiedad?
La pregunta fue formulada por el fiscal jefe Agustín García al oficial que mostraba las filminas con las fotos de la camioneta en la casa y gomería de Sánchez.
El testigo policial agregó que, al chequear en el sistema policial de la División Coordinación Operativa que maneja los antecedentes policiales, ya sea demora simple o por delitos, “Sánchez tenía varias demoras por distintos motivos: amenazas, allanamientos, averiguación de antecedentes, incluso demora por hurto”
A partir de allí, el policía explicó que comenzó otra parte de la investigación: establecer qué había hecho durante las horas posteriores a la llegada de Azul a su casa.
Sánchez llegó a juicio acusado de cometer el transfemicidio con ensañamiento, odio a la identidad y violencia de género con pruebas recogidas durante el allanamiento realizado el 18 de octubre, cuando quedó detenido. Criminalistas levantaron manchas de sangre de Azul no solo en la camioneta, sino en gran parte de la casa, desde el colchón, sábanas, paredes y armas blancas. En tanto, los policías muestran que, antes de deshacerse del cuerpo, Sánchez continuó con su actividad familiar y laboral habitual.
Las cámaras de seguridad del domicilio y de la gomería registraron buena parte de esa jornada.
El policía Franco Iván Heredia, de Seguridad Personal y Búsqueda de Personas, explicó ante el jurado que Sánchez fue observado durante la mañana realizando una gestión en su camioneta junto a su hija Pamela Sánchez y quien sería su pareja Carola Araneda.
También lo registraron cuando barrió la entrada, colocó un cono de seguridad y un carro utilizado para levantar vehículos. Alrededor de las 9:56 comenzó a atender la gomería. Las cámaras lo registraron recibiendo a distintas personas durante el día.
Según explicó el efectivo, los clientes eran atendidos en el lugar pero no ingresaban a la vivienda. La actividad continuó hasta aproximadamente las 22. Durante toda esa jornada, mientras la investigación todavía no había llegado hasta él, Sánchez siguió con su rutina de trabajo mientras las pruebas apuntan a que dentro de la casa mantenía oculta a Azul, víctima de transfemicidio.
La luz que apaga, la mirada atenta y los guantes para “trabajar en la camioneta”
Ya en plena noche, horas después de haber cerrado la gomería, las cámaras registraron que sacó un colchón del patio de su vivienda. Luego, registraron los movimientos de Sánchez en la madrugada del 26 de septiembre.
El policía con micrófono en mano describe la secuencia de las imágenes de video.
A las 2:47 Roberto Sánchez sale del interior de su vivienda, vestido con chaleco refractario, guantes en las manos, vaqueros negros, zapatillas con diseño refractario.
A las 3:23 estaciona la camioneta pegado a la puerta de ingreso.
Se baja, mira hacia ambos lados de la calle Copahue, tiene una gorra blanca, con la visera hacia atrás. Ingresa a su casa, la luz externa se apaga a las 3:40.
A partir de ahí comienza la descripción de una serie de acciones en la parte de atrás de la camioneta. “Vemos que la puerta se abre, sale el ciudadano Roberto Sánchez realiza la apertura de la puerta de atrás del vehículo, ingresa nuevamente al interior de su vivienda, sale, está mirando a un lado hacia otro lado de la calle Copahue, abre la puerta se agacha ingresa al interior de su casa”, describe el policía.
El relato continúa: “hace movimiento hacia el interior del vehículo, vemos que se agacha, que hace movimientos dentro de la parte trasera, y lo vemos cargar un elemento… podemos entender que la mitad del cuerpo está dentro del vehículo”.
Mientras se reproducen las imágenes en las tres pantallas frente al jurado popular, Sánchez luce unos anteojos de marco negro en su rostro serio. Lleva el pelo corto, una camisa negra y un chaleco negro. Desde la pelada en el centro de la cabeza surgen pelos entrecanos.
La postura del acusado, que continúa detenido desde el allanamiento en su casa, muestra una apariencia de tranquilidad de cara al juez técnico Luciano Hermosilla que dirige el debate oral y público por el transfemicidio de Azul Semeñenko. Horas antes, tuvo el mismo gesto inexpresivo mientras se transmitían las imágenes del cuerpo de Azul, envuelto en un gazebo y atado con alambres, durante la declaración de la criminalista Patricia Escobar a cargo de la preservación de la escena y examen de los indicios al ser encontrado semisumergido en el canal a dos cuadras de dos pozos petroleros próximos a la Bajada del Maida.
Sánchez viene haciendo uso de su derecho a no declarar. No lo acompañan sus familiares. En cambio, desde las tribunas activistas de ATTA, trabajadoras del Centro de Atención a la Víctima, compañeras de Azul y periodistas escuchamos atentamente.
El relato del policía continúa para repasar una escena que ya fue descrita con imágenes por el agente de Homicidios. Pero ahora se realiza a partir de detalles en la casa de Sánchez.
A las 03:56 se enciende la luz exterior de la casa y gomería. Sánchez sale de su vivienda, mira hacia ambos lados de calle Copahue y sube al vehículo que sale.
A 150 metros de la casa lo toma un domo, y otro repetidamente hasta que el recorrido lo muestra circulando derecho por Avenida Mosconi hacia Plottier. Una foto tomada del video muestra cierto detalles: en la mano que conduce el vehículo le faltaria un dedo, hay un peluche, un elemento de color blanco en el asiento del acompañante y un objeto en la parte de atrás.
La camioneta Ford Ranger de Gomería Belgrano dobla por Río Colorado por donde sigue su marcha. A las 4:27 los domos lo captan en el sector rural de Valentina Norte. Dobla por calle Trenque Lauquen. Las pantallas muestran el plano: el cuerpo fue encontrado en Trenque Lauquen entre Bragado y Pergamino y hay 1,6 kilómetros hasta donde fue tomado por último domo. “Luego vemos la camioneta regresar por el mismo lugar, mismos domos lo toman a las 4:43”, describe el policía. Sánchez sale por Río colorado para retomar en Avenida Mosconi en dirección a Cipolletti, pasando por calle Gatica, Planas y Misiones.
Un detalle es central para la acusación: “Cuando vuelve no se estaciona pegado a la puerta sino que deja una distancia”. Es decir, coincide con la teoría de que ya había descartado el cuerpo de Azul.
En tanto, el uso de la vestimenta con diseño refractario podría no ser casual. Por el horario nocturno y la tarea de circular por calle Trenque Lauquen, que si bien es solo ampliamente transitada de día, no tiene vereda ni distancia prudente con el canal contiguo donde el cuerpo de Azul fue descartado.
Las imágenes muestran que permanece dentro unos 23 minutos hasta que a las 05:38 se retira del interior del vehículo sin la gorra. Tiene puesto guantes.
El 27 de septiembre a las 00:47 la cámara de su vivienda lo capta retirando un colchón con manchas a su patio.