Los magistrados de turno en el receso invernal tuvieron una actividad destacada, principalmente por reclamos de internos de la cárcel federal de Senillosa.
Más allá de la feria de invierno, no hubo descanso para los jueces federales de turno que, en forma paciente, se vieron obligados a pronunciarse en relación a habeas corpus impulsados por internos de cárceles de la región.
No hace mucho, se conoció el airado reclamo de un preso que permanece alojado en el Complejo V de la ciudad de Senillosa, dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF), en relación a su viejo colchón y que lo tenían acobardado las chinches. Su recurso no solo fue revisado por el juez federal de esta capital sino que también llegó a la Cámara Federal de General Roca. En su caso, su insistencia terminó con una solución y la entrega de un colchón nuevo.
Sin embargo, no fue el único interno que decidió recurrir al habeas corpus por el tema de los colchones. Otro condenado siguió un camino similar, con un análisis inicial por parte de la Secretaría 2 del Juzgado Federal 2 neuquino.
Muy enojado, el preso aseguró que ya habían transcurrido dos años de la solicitud de un colchón nuevo. “Se niegan a dármelo provocando problemas musculares en mi espalda”, enfatizó.
Como en otras situaciones similares, la Dirección Administrativa del Complejo V fue consultada sobre el tema del pedido del interno y confirmó que el pasado 19 de junio se le había entregado un colchón.
Frente a la respuesta oficial, el juez que intervino consideró que no había motivo para el reclamo.
Una respuesta similar emitió la Cámara roquense y apuntó que, al recibir el colchón nuevo, prestó su conformidad.
Finalmente, sentenció que “lo expuesto evidencia que no existió un obrar arbitrario o ilegítimo por parte de los funcionarios del SPF que deba ser atendido por esta vía o una situación de urgencia”.
Días atrás, se conoció otro reclamo por un colchón de parte de un interno de la cárcel federal de Senillosa.
Al igual que otros presos, el denunciante requirió a la defensa la elaboración de un habeas corpus por sus condiciones de detención.
El interno hizo un escrito donde se manifestó muy molesto por el ataque de chinches en su celda y se lo atribuyó al colchón viejo que le habían entregado. En una entrevista con su defensora oficial, le indicó que el colchón estaba casi inutilizable.
Asimismo, cuestionó a los agentes penitenciarios porque no le habían entregado ropa de abrigo para afrontar las bajas temperaturas de esta época.
La presentación incluyó también un reclamo ligado a su lugar de alojamiento debido a que su familia se encuentra en el conurbano bonaerense y sus integrantes no pueden visitarlo.
Tras sus quejas, el interno obtuvo una solución al tema de las chinches y la Dirección Administrativa del Complejo V se encargó de entregarle un colchón nuevo, además de ropa de cama.
Los recursos de habeas corpus se impulsan casi a diario ante la justicia federal y, en algunos casos, se justifican y, en otros, son motivo de polémica. El año pasado, por ejemplo, el pedido de autorización para el ingreso de una PlayStation generó el enojo de los jueces.
El reclamo fue realizado por un preso alojado en la Unidad 5 del SPF, en Roca. Luego de que familiares le enviaron una encomienda con una PlayStation 2, el interno solicitó la autorización para su utilización.
Sin embargo, los agentes penitenciarios hicieron un repaso de las últimas calificaciones del hombre privado de su libertad y comprobaron que estaba lejos de cumplir con el reglamento interno que favorece determinados beneficios. En concreto, el preso que reclamaba la Play, tenía una conducta de 4 y un concepto de 4, y había protagonizado una serie de conflictos con otros internos. En ese marco, descartaron la entrega del equipo.