Una discusión terminó otra vez en una pelea entre motociclistas en el Casco Viejo. El sábado hubo choque múltiple y piñas en La Ruta 7. ¿Qué pasa?
La violencia en el tránsito y los accidentes volvieron a decir presente en la madrugada de este Domingo de Pascua en Centenario, con una pelea a golpes en pleno Casco Viejo que reaviva la preocupación por lo que ocurre durante las noches y primeras horas del día.
El hecho, según consignó Centenario Digital, se registró cerca de las 6:30 en la intersección de calles Chile e Islas Malvinas, donde una discusión por una mala maniobra terminó de la peor manera. Dos motociclistas y un hombre mayor que circulaba en una Volkswagen Amarok comenzaron a insultarse y, en cuestión de segundos, la situación pasó a mayores con golpes de puño.
Según trascendió, el cruce se dio en un contexto habitual para ese sector donde siempre hay motos circulando a alta velocidad, aceleradas y maniobras imprudentes en una zona que, durante la madrugada, muchos vecinos describen como “tierra de nadie”. Hay controles, pero las motos y las juntadas hacen que el Casco Viejo sea un lugar muy complejo par la seguridad.
La intervención de efectivos de la Policía de Neuquén fue determinante para frenar la agresión de este domingo. No hubo demorados y, tras el operativo, las partes se retiraron por sus propios medios. Durante algunos minutos, el tránsito se vio afectado.
El episodio del domingo parece entrar dentro de una seguidilla en esta localidad pero no es ajeno a la rabia que existe en el tránsito y las malas maniobras. Apenas horas antes, en la madrugada del sábado, se había registrado un violento siniestro vial sobre la Ruta 7, a la altura de la segunda rotonda, que también terminó con momentos de extrema tensión.
El choque ocurrió alrededor de la 1:50, cuando un hombre de 43 años que conducía un Citroën C4 en sentido Centenario-Neuquén impactó desde atrás a un Ford Fiesta Kinetic en el que viajaban una pareja y una niña. Todo ocurrió frente al acceso a la ciudad por la rotonda de la estación de servicio Shell.
La violencia del impacto desencadenó una colisión en cadena con una Ford EcoSport quedó atrapada entre el Fiesta y un Peugeot 208 ocupado por dos jóvenes. La escena generó conmoción entre quienes circulaban por el lugar.
Personal de salud y de Tránsito Villa Obrera intervino rápidamente, mientras que desde el Hospital Natalio Burd trasladaron a dos de los ocupantes del Fiesta. En tanto, Bomberos debieron cortar la puerta de la EcoSport para rescatar a su conductor.
Al conductor del C4 se le realizó el test de alcoholemia, que confirmó que manejaba bajo los efectos del alcohol. Fue señalado como el responsable del siniestro, lo que derivó en momentos de tensión cuando familiares de uno de los involucrados lo increparon y llegaron a golpearlo hasta que intervino la policía.
Los dos hechos, ocurridos con pocas horas de diferencia, empiezan a mostrar que el clima social no está bien y hay un patrón que se repite. Es la imprudencia al volante, consumo de alcohol y reacciones violentas ante cualquier conflicto en la vía pública.
Ya sea en la Ruta 7 o en el Casco vVejo, la madrugada aparece como el momento más crítico. Y cada nuevo episodio no hace más que reforzar una preocupación que es que la a calle se volvió un escenario donde la violencia está siempre al límite.
También hace unas semanas se registró un inusual accidente de tránsito sobre Ruta 7, a la altura de la primera rotonda de Centenario cuando el grueso de los vehículos circula en sentido norte-sur, es decir, desde la vecina ciudad a Neuquén.
Ocurrió entre las 7 y las 8 de esta mañana. Se trató de un choque del que no se saben mayores detalles, excepto que no fue de gravedad, y solo causó algunos daños materiales menores. Aparentemente el conductor de una camioneta Toyota Hilux habría sido el responsable del choque. Tras la colisión, los automovilistas involucrados procedieron a intercambiar documentación y, en medio de ese intercambio, el conductor del vehículo chocado recibió una llamada.
Esa fue la situación que el hombre que conducía la camioneta aprovechó para subirse al vehículo.En un mínimo descuido, lo encendió y arrancó. Por eso, el otro conductor lo siguió por la ruta; como el tránsito era intenso por la mañana, lo alcanzó en un semáforo.
El conductor que había sido chocado se bajó y golpeó la ventanilla del acompañante de la camioneta y esta acción provocó el inmediato enojo del conductor, quien se bajó con un palo en mano y fue directo a agredirlo. El otro se sorprendió y trató de retroceder, pero el palo le pegó de lleno en la cabeza. La agresión dejó a la víctima con algunas lesiones visibles y la cabeza ensangrentada, mientras el agresor huyó de forma definitiva.