El hombre había llegado a su lugar de trabajo cuando fue abordado por tres hombres. Permanece internado tras ser sometido a una cirugía.
Un violento episodio conmocionó a Neuquén durante la madrugada de este sábado, cuando un barrendero fue baleado durante un intento de robo. El hombre había llegado a su lugar de trabajo y esperaba a sus compañeros cuando fue abordado por tres hombres.
Mario Prieto tiene 56 años, es padre de tres hijos y trabaja como barrendero para la empresa Cliba. Este sábado se encontraba esperando para comenzar su jornada en la zona de calle Moritán, donde los trabajadores se reúnen a la espera del supervisor para ingresar al tráiler en el que guardan las herramientas que utilizan para realizar sus tareas.
Prieto llegó alrededor de las 5:40 o 5:45 de la madrugada y se sentó a esperar a sus compañeros y al supervisor. En diálogo con LM Neuquén, su esposa, Mirta, contó que mientras esperaba vio acercarse a tres hombres que llevaban ropa negra y tenían el rostro cubierto.
Según relató la mujer, los hombres lo interceptaron y le exigieron que entregara la bicicleta con la que había llegado hasta el lugar. Prieto se negó a entregarla y, en ese momento, uno de ellos le disparó.
"Le pide la bici, él se opone a entregarla y uno de los que estaba ahí le dispara, así, fríamente", contó Mirta.
Minutos después, llegó el supervisor de los trabajadores, quien encontró a Prieto herido, lo asistió y llamó a una ambulancia que lo trasladó al Hospital Castro Rendón.
Según explicó su esposa, el proyectil ingresó por el costado, a la altura de las costillas, y quedó alojado en el cuerpo. Por la gravedad de las heridas, Prieto fue sometido a una cirugía que se extendió durante aproximadamente tres horas y media.
La bala provocó lesiones en el colon, el riñón y una vértebra. Los médicos pudieron intervenir sobre las lesiones en los órganos, pero la afectación de la columna mantiene en alerta a la familia ante la posibilidad de que pueda tener consecuencias en su movilidad.
Por el momento, Prieto permanece internado, sedado y conectado a un respirador en terapia intensiva. "Hay que esperar el minuto a minuto para ver cómo va evolucionando", expresó Mirta, quien permanece junto a sus hijos a la espera de nuevas noticias sobre el estado de salud de Mario.