El refrigerante del motor suele pasar desapercibido, pero es fundamental para evitar ciertos problemas en el vehículo y costosas reparaciones.
Cuando se habla del mantenimiento de un auto, la mayoría de los conductores piensa enseguida en el cambio de aceite. Sin embargo, existe otro fluido igual de importante que muchas veces se pasa por alto y cuya falta de control puede provocar averías muy costosas: el líquido refrigerante del motor.
Especialistas en mecánica automotriz recomiendan revisar su estado al menos una vez al año, incluso si el vehículo no presenta fallas. Este líquido cumple una función esencial dentro del sistema de refrigeración, ya que mantiene la temperatura del motor dentro de los valores adecuados y ayuda a prevenir tanto el sobrecalentamiento como la corrosión de sus componentes.
Aunque cada fabricante establece distintos intervalos de reemplazo, una inspección anual permite detectar pérdidas, contaminación o un deterioro del fluido antes de que se conviertan en un problema serio. Descuidar este mantenimiento puede derivar en daños en la bomba de agua, el radiador, la junta de tapa de cilindros e incluso el propio motor.
Durante el funcionamiento, el motor genera temperaturas extremadamente elevadas producto de la combustión. El sistema de refrigeración utiliza el líquido refrigerante para absorber ese calor y disiparlo a través del radiador, evitando que las piezas trabajen fuera de su rango seguro.
Según explica Toyota en su sitio oficial, "la combustión típica puede generar temperaturas de alrededor de 2000° F (unos 1000° C) y puede alcanzar hasta 4,500° F en casos extremos (cerca de 2500° C)" Es por ello y "teniendo en cuenta que las piezas de aluminio se empiezan a fundir a temperaturas alrededor de los 1,225° F (600° C), es importante controlar este calor".
Además de controlar la temperatura, este fluido:
El período depende del tipo de refrigerante y de las especificaciones del fabricante.
Como referencia general:
Por ese motivo, además del reemplazo cuando corresponde, los especialistas aconsejan revisar el nivel y el estado del líquido una vez por año o durante cada service preventivo.
Existen algunos síntomas que pueden indicar un problema en el sistema de refrigeración:
Ante cualquiera de estas situaciones, lo recomendable es no seguir circulando hasta identificar el origen del problema.
No. Aunque suelen confundirse, no son exactamente lo mismo.
El anticongelante es uno de los componentes que forman parte del refrigerante. Habitualmente ambos se mezclan con agua desmineralizada en proporciones específicas para proteger el motor tanto de las altas como de las bajas temperaturas.
Los especialistas también desaconsejan utilizar únicamente agua para enfriar el motor, ya que favorece la aparición de óxido, puede hervir con facilidad y no ofrece la protección química necesaria para el sistema de refrigeración.