Los jugadores argentinos que le dieron la victoria a su equipo en el Ruca Che hablaron con LMNeuquén sobre un tema sensible e importante.
El primer paso en la historia de la Copa Davis por Neuquén dejó muchas cosas diferentes para valorar. Entre ellas, la chance de dialogar, al menos por algunos minutos, con deportistas de élite que muchas veces tienen un mensaje que va más allá de lo estrictamente deportivo, ganar o perder. Es el caso de Thiago Agustín Tirante y Francisco Cerúndolo, las dos figuras que tuvo el equipo nacional para ganarle a Turquía y mantener la categoría a nivel grupal.
En la conferencia de prensa del jueves, Thiago había contado cómo la serie en la que Argentina perdió de visitante ante Corea del Sur tanto en lo deportivo como en lo humano.
Desde LMNeuquén indagamos sobre ese tema y el nacido en La Plata dejó frases interesantes que generan impacto, teniendo en cuenta que es uno de los deportistas más destacados del país.
"Me gusta hablar de ese tema porque hay muchas personas que capaz que se sienten atrapados en un momento de su vida y creo que es muy importante dejarse ayudar con profesionales, ya sea psicólogos o psiquiatras", comenzó diciendo Tirante.
La voluntad de Thiago y el acompañamiento profesional que tuvo le permitieron darle otro enfoque a su realidad.
"Esa serie a mi me cambió mucho. Me la tomé por el lado bueno de las cosas. Saqué las cosas positivas, pero es algo que las personas eligen para donde tomarlas. En mi caso a mi me marcó mucho a las responsabilidades que pude tomar, a cómo lo encaré después de eso y cómo salí de esa derrota dura", relató.
El tenista argentino, que ocupa el puesto 52 del ranking mundial, reconoció que muchas veces el ser humano tiene dificultades para expresarse, pero dar ese salto es fundamental.
"Es súper importante saber concientizar cuando uno está mal, poder decirlo tiene su fuerza. Hoy estoy disfrutando creo, en gran parte, por esa vez en Busan que pude sacar un montón de cosas para seguir mejorando. Hoy en día puedo decir que soy otra persona, otro tenista", valoró.
Tirante se mostró cercano al público, muy respetuoso del trabajo de la prensa, afectuoso con sus compañeros y cuando entró a la cancha la rompió en el segundo punto del sábado, para poner el 2-0 en favor de Argentina.
"Estoy muy contento de poder estar acá, es una sorpresa. Vengo teniendo un año increíble, pero sobre todo porque lo vengo disfrutando y eso también es parte del proceso. No digo que el disfrute sea reírme cuando pierdo, sino darle otro punto de vista. Disfrutar de una cena, de un viaje, parar un poco y decir mirá dónde estoy y todas las cosas que logré. Creo que ese mensaje para la gente que la ve de afuera o que no lo tiene claro en su vida, también es súper importante", cerró Thiago.
También consultamos a Francisco Cerúndolo, quien además de ser integrante del equipo, es la mejor raqueta argentina hace tiempo y tiene todos los focos puestos sobre su persona.
"Es una exigencia mental muy grande este deporte. Todas las semanas hay partidos, hay presiones, hay nervios, muchos meses fuera de casa, viajando muchísimo con cambios de horarios, muchos nervios, mucho estrés. Pero cada uno lo maneja a su manera, con profesionales, con su familia y con amigos", relató a LMNeuquén, coincidiendo con aquello que había mencionado a este medio Mariano Zabaleta días atrás.
Al mismo tiempo, advirtió que no todos las personas son iguales y que en el caso del tenis es importante el balance: "No hay una receta perfecta. Es encontrar ese equilibrio de disfrute, competitividad, entrenar, saber cuándo descansar y cuándo no".
Finalmente, en esa ronda de prensa dijo lo que después se vio en la cancha. La solidez en el juego se combinaron con sonrisas y Fran pudo ganar los dos puntos con mucha autoridad para encaminar el triunfo ante Turquía, a la vez que recibió el cariño de la gente.
"A estar serie llegué muy bien, después de un gran US Open, fui de menos a más. Me reencontré con mi buen nivel, después de haber jugado Cincinnati y Montreal no muy bien", cerró Cerúndolo.