La eliminación del equipo argentino de la Copa Libertadores terminó en un escándalo. Las imágenes de los graves incidentes.
En la noche del jueves se registraron graves incidentes entre la Policía brasileña y los hinchas de Rosario Central en San Pablo. Hay al menos nueve detenidos.
La Policía Militar de San Pablo intervino luego de los disturbios entre simpatizantes de Central y Corinthians en la Neo Química Arena.
La eliminación de Rosario Central de la Copa Libertadores terminó en escándalo en la Neo Química Arena de San Pablo, tras la derrota por 1-0 ante Corinthians.
Una vez finalizado el encuentro, la tensión escaló y el dispositivo no logró evitar los disturbios en las tribunas y nueve personas, cinco de ellas argentinas, fueron detenidas.
Las imágenes que se conocieron a través de las redes sociales muestran movimientos de los efectivos dentro de la tribuna, corridas y enfrentamientos con algunos integrantes de la parcialidad visitante.
También se observa a numerosos hinchas intentando alejarse del lugar mientras avanzaba el operativo de seguridad.
Según informaron medios locales, la Policía Militar de San Pablo intervino cuando se produjeron cruces verbales y agresiones entre hinchas de Central y Corinthians.
Medios locales informaron que nueve personas, cinco argentinos y cuatro brasileños, fueron aprehendidas y trasladadas a dependencias judiciales dentro del estadio.
Los detenidos quedaron a disposición del Jecrim, el Juizado Especial Criminal que funciona en la propia Neo Química Arena y que interviene en hechos ocurridos durante espectáculos deportivos.
El portal brasileño Ge.globo señaló que los incidentes se originaron cuando hinchas locales provocaron a los simpatizantes de Rosario Central, que todavía permanecían en su sector a la espera de la autorización para retirarse. La tensión aumentó y finalmente hubo intervención policial.
La tensión habría aumentado durante la desconcentración. Mientras una parte del público local empezaba a retirarse, los hinchas de Rosario Central permanecían en el sector visitante a la espera de la autorización. En ese momento se registraron provocaciones, insultos y cruces entre simpatizantes.
La situación escaló rápidamente y motivó la intervención de la Policía Militar del estado de San Pablo. Según informaron, el dispositivo había conseguido mantener separadas a las dos parcialidades durante el desarrollo del partido. Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, el protocolo de salida no logró impedir el contacto y las provocaciones entre los grupos.
La intervención policial terminó convirtiéndose en una de las imágenes más fuertes de la jornada, desplazando rápidamente del centro de la escena el resultado deportivo y la clasificación obtenida por Corinthians.