La preocupación crece en Chile y Argentina tras los terremotos registrados en Venezuela, Colombia y Perú en los últimos dos meses. La advertencia de los geólogos.
Los terremotos de gran magnitud que se registraron en los últimos dos meses en Venezuela y Colombia - que alcanzaron 7,5 y 7,4 en la escala de Richter -dejando miles de muertos, desaparecidos y heridos. Y en las últimas horas se sumó un terremoto de 7,2 en Perú, lo que ha acrecentado la preocupación en el resto de los países Latinoamérica. Chile y Argentina no son la excepción y podrían ser escenario de un próximo movimiento telúrico.
En los últimos días se ha difundido un informe realizado por geólogos de Chile que detectaron una deformación activa en la cordillera de Los Andes.
Un grupo de geólogos de la Universidad de Chile señalaron que detectaron una deformación activa en la cordillera de Los Andes, al registrar 803 microsismos en la comuna de San Esteban, Región de Valparaíso.
Según precisaron, el área estudiada se encuentra del lado chileno de la cordillera y prácticamente a la misma altura geográfica que el Gran Mendoza.
De acuerdo a lo expuesto por los expertos, los movimientos de magnitudes muy bajas (entre 1 y 2), fueron registrados entre fines de 2023 y comienzos de 2024 sobre una superficie de aproximadamente 100 kilómetros cuadrados, en las inmediaciones del sistema de fallas de Cariño Botado y a profundidades de entre 2 y 6 kilómetros.
La investigación fue encabezada por Luisa Pinto, académica del Departamento de Geología de la Universidad de Chile, quien explicó que se utilizaron una red de sensores, registros sísmicos, estudios de gravedad, magnetotelúrica y herramientas de inteligencia artificial para detectar esta actividad.
Tras el estudio realizado por los expertos y ante el temor que suele expandirse tras los impactantes terremotos que sacudieron varios países latinoamericanos, además de tener en cuenta los antecedentes sísmicos en Chile, aclararon que aunque la confirmación de la deformación de la cordillera puede sonar alarmante, no implica que las montañas estén cambiando de forma perceptible.
Álvaro Peña, ingeniero geotécnico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, explicó que fenómeno responde al acomodamiento de los esfuerzos tectónicos dentro de la corteza terrestre, según explicó
"Claramente, esto no significa que el terreno esté cambiando de forma visible y que las edificaciones o la infraestructura tengan algún riesgo por este tipo de desplazamiento", señaló a BioBio Chile. La corteza continúa acomodando esfuerzos mediante pequeños movimientos y microfracturas vinculados con las fallas geológicas.
Pero a su vez, aseguró que este descubrimiento confirma que el frente andino de esta zona de Chile continúa deformándose de manera constante e imperceptible, contradiciendo la idea de que este sector de la precordillera se encuentre geológicamente inactivo.
Asimismo, los microsismos detectaron aportan datos para comprender los procesos asociados a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, motor de la formación andina. Los investigadores plantean además que esta actividad podría estar relacionada con la influencia de la dorsal de Juan Fernández.
Ante este panorama y la posibilidad de que pueda registrarse un terremoto en Chile -cercano a territorio argentino - José Estay, geólogo de Xterrae Geología Limitada, empresa dedicada a estudios de geología básica, hidrogeología y peligros geológicos, aseguró que la falla Cariño Botado constituye una amenaza geológica.
Preció que debe ser estudiada y que eventualmente podría generar un terremoto con ruptura superficial. Sin embargo, remarcó que el hallazgo no debe interpretarse como el anuncio de un próximo sismo.
“Lejos de alarmar a la población, en realidad es ser conscientes de que nuestro territorio, en particular Chile, por estar alojado en una zona de borde de placa, formamos parte de esto que se denomina el Cinturón de Fuego del Pacífico”, explicó.
Asimismo, aclararon que los 803 microsismos detectados en la cordillera no representan actualmente un riesgo para la población debido a sus bajas magnitudes. Su importancia radica en que permiten observar procesos tectónicos profundos que hasta ahora habían pasado inadvertidos.
El estudio fue publicado en la revista científica Geology, de la Geological Society of America, bajo el título First evidence of shallow crustal seismicity around the Cariño Botado Fault System.