El gobierno nacional inició una guerra contra las organizaciones sociales, para la que diseñó el protocolo de Bullrich. Otras iras pueden ir a las calles.
El clima se corta con una gillette. Es denso. Un mal paso puede tener consecuencias peores que las habituales.
La tensión es palpable desde el interior de las vidas familiares, pasando por los almacenes, los supermercados, los lugares de trabajo, el tránsito y el Congreso de la Nación hasta las calles. Fundamentalmente, se cargaron de tensión las calles con el gobierno dispuesto a ir a la guerra contra las organizaciones vinculadas a la izquierda y al peronismo, que hacen política en las calles, pero nadie sabe si antes o después se mudarán otras iras a esas calles.
En Neuquén hay una bronca expandida por arriba y abajo contra la recarga en la tarifa eléctrica, que ha generado protestas y manifestaciones en las calles. En paz y tranquilidad, pero en las calles.
Los comerciantes, los industriales, los vecinos mejor y peor remunerados en sus actividades están en la misma: rechazan pagar la deuda del sistema por la luz que consumieron y pagaron en el pasado a la tarifa que estaba estipulada para ese momento.
La bronca unió a todos los sectores de la ciudad en el caso de la ordenanza que autorizó a CALF a cobrar una suma extra a todos sus clientes para hacer frente a un crédito con Cammesa por una deuda contraída en la pandemia. No falta mucho para que se anuncien aumentos de magnitud impactante para todas las tarifas de los servicios públicos. Llegarán cuando la inflación transite en niveles no vistos desde los albores de los '90.
Mientras tanto, reina la incertidumbre en torno a las paritarias, a la vez que avanza la idea del Ejecutivo nacional de flexibilizar la legislación laboral por decreto. La conflictividad tiene alimento.
Este miércoles el Frente Darío Santillán se manifestó en los puentes entre Cipolletti y Neuquén con un pelotón de Gendarmería custodiándolo de cerca. La protesta de desarrolló en la ruta, hasta que los manifestantes acordaron retirarse. El gobierno nacional lo vendió como una batalla ganada por la Gendarmería. Las manifestaciones continuarán. Los manifestantes ni siquiera protestaban contra Milei sino que conmemoraban otro aniversario del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando cayó el gobierno de Fernando de la Rúa.
Otro filón que debería llamar la atención de la dirigencia se registró en Aluminé. Los concejales indignaron a todos con un dietazo. Con el agua del enojo social al cuello, los ediles pusieron marcha atrás y dieron por caído el incremento de sus ingresos. Con 150% de inflación anual, todos los números parecen desproporcionados. Y en algunos casos la desproporción genera reacciones.
El Gobierno de la Provincia no le sacó la vista a la cancha de la imagen pública de la gestión en su inicio. El gobernador Rolando Figueroa se apuró a blanquear la herencia vinculada a los vicios en la gestión del poder hasta que tomó el mando de la provincia, el 10 de diciembre, a través de una serie de auditorías. A la vez, mandó a la Legislatura un proyecto para eliminar las jubilaciones de privilegio de la política, que fue aprobado por unanimidad.