Ozono, un gas con múltiples beneficios

La ozonoterapia es una técnica que se aplica sobre el organismo humano a través de prácticas especiales y con usos medicinales y cosmetológicos.

Neuquén > La ozonoterapia consiste en la utilización del Ozono como elemento catalizador. En medicina, se define como la aplicación de este gas al organismo humano con técnicas especiales y fines terapeúticos.
Este es un tratamiento que debe ser realizado por un profesional médico y la generación de ozono debe producirse en el momento en que va a ser administrado al paciente. En la región funciona desde hace dos meses el centro integral de Ozonoterapia de Cipolletti (San Martín 645). El lugar recibe pacientes desde los 20 años en adelante, de acuerdo a la afección a tratar. Andrés Villaverde, médico del establecimiento explicó que «en Argentina la terapia se utiliza desde hace 20 años, a través de tecnología  alemana-rusa, si bien Cuba es  el principal referente en la materia».
La ozonoterapia mejora la calidad de vida humana, animal y vegetal. Esta puede ser aplicada en forma individual o coadyuvar como aditivo complementario con otras terapias de ejecución, sinergizando la resolución final.
Dependiendo de la patología de base y el estado particular de cada persona, puede emplearse una o más técnicas de aplicación combinadas. Para las personas que sufren enfermedades como artritis, la terapia se emplea sobre la zona del dolor de manera subcutánea; como modulador inmunológico se realiza una autoemotransfusión (para lo cual se sacan 5 centímetros cúbicos de sangre del paciente que se ozonizan y se reinsertan por vía intramuscular. Una especie de «autovacuna»). También se utiliza como suero ozonizado, para procedimientos de estrés oxidativo, diabetes, problemas de hipertensión, etc.
El número y frecuencia de las mismas dependen de la evolución de la persona y la técnica aplicada. En general se necesitan entre 5 y 15 sesiones a excepción de la discólisis que se aplica una sola vez. La ozonoterapia no presenta efectos colaterales.
En el campo cosmetológico, el ozono tiene la virtud de ser considerado como un elemento modulador que favorece que las células produzcan energía revitalizante, permitiendo así que cumplan con sus funciones vitales específicas (antioxidante, revitalizante, oxigenante). Para lo cual existen cremas y aceites especialmente diseñados.

Deterioro de las células

Las células del cuerpo sufren daños progresivos, debido a    diversos trastornos como: edad, estrés, polución ambiental, mala nutrición, enfermedades, etc. Todas las patologías causan a las células la desactivación progresiva de sus sistemas enzimáticos, encargados de producir energía y de protegerlas     de la acción de los elementos tóxicos.
En la actualidad, la tendencia es la de compensar las funciones celulares deprimidas a través del suministro de cantidades crecientes de nutrientes y/o sustancias químicas antioxidantes externas, naturales o sintéticas, vitaminas, enzimas, etc.

Algunas enfermedades donde se utiliza la terapia


Infecciosas:
Bacterianas (erisipela, osteomielitis, etc.), virales (herpes simple, zoster, HIV, hepatitis C, virosis cutánea), parasitarias (teniasis, amibiasis, giardiasis, etc.) y micóticas (infecciones vaginales y cutáneas).

Reumáticas:
Artritis reumatoidea, fibromialgia, artrosis, etc.

Vasculares periféricas:
Arteriales y venosas. Várices y úlceras.

Neurológicas:
Demencia senil, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, accidente cerebro-vascular (todas ellas en estadios iniciales), cefalea, alteraciones sensoriales asociadas a la cefalea.

Gastrointestinales:
Colon espasmódico, hemorroides, gastritis, etc.

Metabólicas:
Diabetes, hipercolesterolemia, gota, etc.

Dermatológicas:
Acné, psoriasis, dermatitis seborreica.

Estética:
Adiposidades localizadas, celulitis, microvárices, secuelas de quemaduras, cicatrización de heridas.

Traumatológicas:
Hernia de disco, tendinitis, dolor agudo y crónico, etc.

Oncológicas:
Coadyugante de terapias oncológicas.

Cardiológicas:
Cardiopatía isquémica, esquenosis cardíaca, angina de pecho.

Otorrinolaringología:
Síndrome vertiginoso, mareos, acúfenos.


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