Un análisis de ADN halló una coincidencia del 99,99% entre muestras tomadas a los integrantes del grupo, que viven en una localidad cordillerana.
Un estudio genómico (análisis de ADN) confirmó la transmisión de hantavirus entre tres convivientes de una misma familia, en un caso detectado en la localidad cordillerana de Cerro Centinela, en Chubut.
Según los datos oficiales difundidos por las autoridades sanitarias, los afectados empezaron a presentar síntomas de manera sucesiva.
El informe, incluido en el Boletín Epidemiológico Nacional N.º 830 de la temporada epidemiológica, correspondiente a la semana epidemiológica del 4 al 10 de octubre de 2026, detalla una coincidencia genética del 99,99% entre las muestras de los pacientes.
Esa similitud es la evidencia que sustenta la transmisión interpersonal.
Aun así, los especialistas no descartaron que el primer contagio se haya producido por la exposición a roedores silvestres infectados.
En ciertas zonas de la Patagonia circulan variantes del virus capaces de pasar de una persona a otra, principalmente cuando el contacto estrecho y prolongado es una condición.
En la Argentina es el caso de la cepa Andes, que tuvo fuerte repercusión a nivel nacional e internacional luego de que decenas de pasajeros extranjeros de un crucero se contagiaron la enfermedad unos a otros a bordo del buque, luego de haber zarpado de Ushuaia, en Tierra del Fuego.
Ante esa posibilidad de transmisión entre personas, la detección de casos vinculados exige identificar a los contactos estrechos y mantener el seguimiento epidemiológico.
El último informe oficial incluye un balance de los casos de hantavirus en la Patagonia durante la temporada 2025-2026 (desde la semana epidemiológica 27 de 2025 hasta la 17 de 2026 (cerró el 2 de mayo), se confirmaron 13 casos de hantavirus en la región Sur: siete en Río Negro, cinco en Chubut y uno en Neuquén.
La tasa regional fue de 0,41 casos cada 100.000 habitantes.
Los datos oficiales también dan cuenta de un brote investigado en San Carlos de Bariloche, con sospecha de transmisión interhumana, además del de transmisión interhumana confirmado a bordo del crucero MV Hondius, que había zarpado de Ushuaia el 1° de abril de 2026.
En el caso de Neuquén, y ya dentro del período epidemiológico 2026-2027, se produjo la muerte de un joven de 26 años a principios de septiembre, y el contagio aparentemente por contacto estrecho de un familiar que fue internado.
Actualmente, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica en la región cordillerana para detectar nuevos casos, identificar posibles cadenas de contagio y seguir a quienes tuvieron contacto estrecho con pacientes confirmados.
Los primeros síntomas del hantavirus pueden confundirse con los de una gripe: fiebre y escalofríos, dolor de cabeza y cansancio intenso con malestar general.
A eso se suman los dolores musculares, sobre todo en la espalda y las piernas, y las náuseas, los vómitos, la diarrea o el dolor abdominal.
La enfermedad, sin embargo, puede evolucionar rápido y provocar complicaciones respiratorias graves, por lo que es clave reconocer las señales de alerta.
En los cuadros más severos aparecen tos y dificultad para respirar, a causa del compromiso pulmonar y cardiovascular.
Ante síntomas compatibles, la recomendación es buscar atención médica de inmediato, en especial si la persona estuvo en zonas rurales o cordilleranas, o tuvo contacto con roedores o con alguien infectado.
La dificultad respiratoria requiere atención urgente.
La enfermedad se contrae, en la mayoría de los casos, por inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
Por eso, las recomendaciones apuntan a evitar el contacto con estos animales y sus secreciones.
Antes de ingresar a un ambiente cerrado, se aconseja ventilarlo.
Los alimentos, por su parte, deben guardarse en recipientes herméticos.
Tampoco se debe barrer ni aspirar en seco los excrementos de estos animales, porque esas prácticas pueden dispersar partículas contaminadas en el aire.
Otro dato a atender es que el período de incubación de la enfermedad puede llegar a ser de hasta 45 días luego de la exposición, con lo cual los síntomas pueden presentarse mucho después de la exposición al virus.
Las recomendaciones puntuales para quienes se mueven por zonas rurales o alejadas de centros urbanos en la Patagonia y otros lugares del país son: