La hija de Ada Barroso pidió que la Justicia de Santa Cruz no libere al sospechoso del crimen. "Sabíamos que la golpeaba", aseguró.
Valeria Antezana, la hija de Ada Barroso Quilo, pidió que la Justicia de Santa Cruz no le de prisión domiciliaria a Sergio Navarro, el hombre acusado de haber estrangulado a su madre hasta matarla, en Caleta Olivia.
Barroso Quilo, de 44 años, murió durante la madrugada del miércoles 11 de marzo. El propio Navarro, diez años menor que ella, pidió ayuda, a través de un allegado se comunicó con la Comisaría Quinta de Caleta Olivia, y dijo que la mujer se había descompensado mientras mantenían relaciones sexuales, que había empezado a presentar dificultades para respirar y finalmente perdió el conocimiento.
Según contaron después, intentaron realizarle reanimación cardiopulmonar a la mujer, pero cuando los policías llegaron al lugar, Ada ya no presentaba signos vitales.
Posteriormente, la autopsia reveló que la víctima había muerto por asfixia mecánica y tenía en el cuerpo signos compatibles con estrangulamiento manual, además de otras lesiones.
El informe forense llevó a la Justicia a recaratular la causa -inicialmente calificada como muerte dudosa- bajo la sospecha de homicidio y a ordenar la detención del involucrado.
Mientras avanza la investigación y ante los trascendidos de que el sospechoso podría ser enviado a su casa, con prisión domiciliaria o en libertad condicional hasta el momento del juicio, la hija de Ada decidió hablar públicamente.
“Lo único que pedimos es que no se lo libere, que se quede preso”, le dijo Valeria al diario local La Vanguardia.
Respecto del episodio en el que perdió la vida su madre, Antezana contó: “Me levanté y estaba la policía afuera de mi casa. Me dijeron que buscaban familiares de mi mamá y después me confirmaron que la habían encontrado sin signos vitales”.
Valeria recordó que en ese momento también habló con Navarro. “Primero nos dijo que fue un paro cardíaco. Después, que había tenido convulsiones. Nosotros le creímos, pensamos que era una muerte natural”, reconoció.
La impactante realidad llegó tras la autopsia, cuando la familia recibió los resultados de la pericia médica. “Tenía costillas rotas, la cara lastimada, como si se hubiera defendido”, aseguró Valeria. "A mi mamá me la devolvieron en una caja", sentenció.
La joven insistió en su pedido de que el ex novio de su mamá siga preso. “Queremos que la justicia haga su trabajo, pero que no tome malas decisiones”, solicitó la joven. “Esta persona no puede estar en la calle”, consideró.
“Sabíamos que a mi mamá la golpeaba -dijo también la hija de la víctima-. Se le habló muchísimas veces de que no se deje golpear”.
Valeria contó además que Ada era el sostén del hogar familiar y que llevaba más de 15 años trabajando en una panadería de Caleta Olivia. “Mi mamá hace 20 años la viene luchando. Era todo para mí”, expresó.
Barroso era boliviana y, según contó su hija, tenía planes de volver a su pueblo natal, en Cochabamba, para reencontrarse con su padre, de quien llevaba distanciada cerca de dos décadas. “No merecía esta muerte tan triste”, lamentó Valeria.