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"Legítima defensa": apuñaló ocho veces a otro hombre y quiso convencer al jurado

Fue en un juicio por homicidio en Esquel. "Pónganse en mi lugar", pidió también el imputado, pero no logró torcer el veredicto.

En un juicio llevado a cabo en los Tribunales de Esquel, provincia de Chubut, un jurado popular declaró culpable de homicidio a un hombre que asesinó a otro en medio de una discusión durante una reunión social.

El argumento principal del imputado, que desarrolló su abogado, fue que había intentado defenderse de una agresión que ponía en riesgo su vida. Pero en los integrantes del jurado pesó más la postura del fiscal: “Ocho puñaladas no son legítima defensa”.

El veredicto de culpabilidad recayó sobre Emanuel Sebastián Rojas, de 23 años, por el crimen de Oscar Adolfo Gutiérrez, de 45, quien murió desangrado la noche del 3 de septiembre de 2024.

Una fiesta, bebidas y una pelea fatal

Según las declaraciones brindadas por testigos durante el juicio, el episodio que desencadenó el homicidio comenzó siendo una reunión habitual entre conocidos, con música y consumo de alcohol.

Cerca de las 22, la situación empezó a tornarse hostil, Rojas -que, según las pericias, no tenía un nivel significativo de alcohol en sangre- comenzó a interpelar de manera insistente a los presentes, generando un clima de tensión creciente.

A pesar de los intentos del resto por calmarlo, apagó la música, se sentó frente a los demás en actitud desafiante y provocó la pelea que rápidamente se fue a las manos.

El fallo contra Emanuel Rojas se decidió en juicio por jurados en Esquel

El fallo contra Emanuel Rojas se decidió en juicio por jurados en Esquel.

Después de un breve forcejeo, Rojas extrajo un cuchillo “de unos 25 centímetros” que llevaba consigo y atacó con él a Gutiérrez. Según se estableció después mediante pericias, la víctima fue acuchillada en ocho oportunidades.

“Me cansó”, explicó Rojas tras dejar al otro hombre herido y agonizando en el suelo.

Esto último también influyó en la postura de la acusación. Para los fiscales, esa expresión reflejó un estado de enojo más que una reacción defensiva ante un peligro inminente.

Por lo demás, la violencia del episodio y la cantidad de heridas fueron elementos centrales para que el jurado considerara la magnitud del ataque.

La estrategia de la defensa se concentró en la idea de la legítima defensa, con el argumento de que inmediatamente antes de la pelea cuerpo a cuerpo con Gutiérrez, Rojas había sufrido una golpiza que justificaba su accionar.

En contra de esa hipótesis también jugaron los informes médicos. Los exámenes que le hicieron al imputado solo detectaron lesiones leves, como un moretón y un raspón, que podrían habérsele producido durante el forcejeo con su víctima. no hubo evidencia de heridas o lesiones graves.

Esquel: el último intento del imputado

En un intento por convencer al jurado antes de la deliberación final, Rojas hizo uso de su derecho a hablar y jugó su última carta: “Pónganse en mi lugar, ¿qué hubieran hecho?”, preguntó.

No fue suficiente. Tras dos horas de análisis, el jurado resolvió por unanimidad declarar su culpabilidad.

La reacción de la familia de la víctima fue contenida pero elocuente, al darse a conocer el fallo en la sala. Mientras tanto, Rojas escuchó el veredicto impasible, sin gestos visibles.

La continuidad del proceso se dará este viernes, cuando se defina la fecha para la audiencia en los Tribunales de Esquel en la que determinarán la condena.

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