Los abogados que acompañan a Asunción Ávalos están muy conformes con la actuación de la justicia federal y se sumarán a las acciones que involucran a una exfiscal y jefes policiales ya retirados.
Mientras aguardan la respuesta de Casación a un recurso ligado a imputados que fueron desvinculados de la causa por la desaparición forzada del estudiante neuquino Sergio Ávalos, los abogados querellantes viajarán a esta provincia con el fin de acompañar las distintas acciones que está realizando el Ministerio Público Fiscal (MPF) en otro expediente que puso bajo sospecha a la exfiscal Sandra González Taboada y exjefes policiales que intervinieron en la primera parte de la investigación por el hecho ocurrido hace más de 20 años.
En diálogo con LM Neuquén, el abogado Sergio Heredia destacó que las últimas acciones llevadas adelante por la fiscal federal Vanesa Soledad Rebolledo Venancio no hacen más que confirmar que se encontraban en el camino correcto a la hora de impulsar una pesquisa que involucre al conjunto de las personas que participaron de la primera etapa del proceso por la desaparición del estudiante universitario en el boliche Las Palmas. “Tiene relación con el impulso que le dimos y el gran trabajo que está llevando a cabo la fiscalía y el juez (Gustavo) Villanueva”, destacó Heredia a la hora de referirse a las citaciones de González Taboada y una decena de excomisarios y oficiales que formaron parte de Policía provincial.
A la hora de especificar el posible delito que se les podría atribuir, Heredia indicó que se está analizando un probable “encubrimiento”. El abogado recordó las múltiples situaciones que buscaron desviar la investigación en un primer momento y que incluyeron un viaje de Asunción Ávalos, el papá de Sergio, a Paraguay. “Termina en una cárcel entrevistándose con un preso”, puntualizó el profesional salteño, haciendo hincapié en el triste derrotero del hombre de Picún Leufú que buscaba respuestas sobre su hijo desaparecido. Asimismo, Heredia puntualizó que todo ese trayecto lo hizo acompañado por un policía y con fondos que se destinaban desde la provincia con un objetivo incierto.
Como parte querellante, el abogado que trabaja en conjunto con su colega Leandro Aparicio, adelantó que en los próximos días estarán viajando a Neuquén para ponerse al corriente de los trámites en relación al nuevo expediente y, además, encontrarse con Asunción y comentarle las últimas novedades en relación a la causa.
Más que conforme con las acciones desarrolladas por el MPF de la justicia federal, Heredia recalcó que “estamos muy satisfechos” y reiteró que la querella busca una investigación amplia, que incluya a civiles como los amigos del estudiante, autoridades universitarias y otras personas que se mostraron mendaces o esquivas a la hora de brindar información sobre lo ocurrido con Ávalos. Para el abogado querellante, algunas de esas personas “no dijeron la verdad”.
Por otro lado, Heredia enfatizó que en el marco de las acciones desarrolladas por la querella tuvo un diálogo con González Taboada. “Me entrevisté con ella, le dije lo que pensaba”, resaltó.
A pesar de que algunos se pueden sorprender por lo que está ocurriendo a más de 20 años de la desaparición de Ávalos, Heredia reiteró que “supimos ir a fondo” y apuntó que la causa registra situaciones extrañas como por ejemplo, Asunción “no había declarado nunca”.
Finalmente, el abogado querellante manifestó que se hizo una intensa tarea con pruebas destacadas como “el único video” que se pudo rescatar del boliche donde fue visto Ávalos por última vez con vida.
Para alejar cualquier suspicacia, Heredia dijo que “no tenemos influencia de nadie” y que su relación con Asunción se remonta al juicio por la desaparición del trabajador Daniel Solano, que se llevó a cabo en la ciudad rionegrina de General Roca y donde el padre de Sergio Ávalos hizo el primer intento para que lo ayude en la investigación. “Le dijimos que no”, comentó el abogado debido a que debían volver a sus provincias de origen. Sin embargo, tuvieron otro encuentro y le confirmaron que lo acompañarían. Tajante, Asunción, le agradeció y le respondió entusiasmado: “Tengo un pacto con el de arriba: no me voy a ir hasta que no se esclarezca lo sucedido con mi hijo”.