La comisión vecinal del centro reclamó reajustar el esquema de prevención de robos. Solicitaron medidas frente descreimiento en las instituciones.
A partir del robo al concejal libertario Joaquín Eguía, la comisión vecinal del centro de la ciudad de Neuquén reclamó medidas para garantizar la seguridad en la zona donde puntualizaron que registran gran cantidad de hechos delictivos. En este sentido, solicitaron reajustar las medidas y reforzar los operativos preventivos ante el comienzo de las clases en las escuelas.
Emiliano Sayago, tesorero de la comisión vecinal Centro Este, explicó a LU5 que vienen alertando desde hace tiempo sobre el incremento de robos bajo distintas modalidades. “Ya hemos salido varias veces por este tema. Hay mucha gente circulando, tenemos una gran parada de colectivo, y en ese torbellino de movimiento alguien mira, detecta la oportunidad y actúa. A veces es al voleo; otras, parece algo más pautado”, describió.
El caso que tomó estado público fue el del propio concejal, víctima de un robo con inhibidor de alarma. Pero no fue el único. Ese mismo día, según el funcionario, hubo otros robos en la zona. Además, este medio relevó que el 2025 culminó con episodios como el de una comerciante de la zona que asistió a una clienta a la que le habían abierto el auto “en dos segundos”. La mujer había estacionado para hacer una compra, le inhibieron la alarma y cuando volvió ya le habían sacado todas sus pertenencias.
Los hechos se acumulan como fechas en un calendario. El 24 de febrero, entraderas a garajes; el robo de bicicletas en un edificio ubicado en Basavilbaso y Santa Fe, donde forzaron el portón, lo levantaron y se llevaron bicicletas y motos sin mayores obstáculos. También mencionaron reiterados robos de ruedas en la intersección de Basavilbaso y Buenos Aires.
“Hasta que pase algo grave recién van a poder resolver”, advirtió Sayago, con una frase que resume el malestar de los vecinos. La comisión mantuvo recientemente una reunión con la nueva jefa de la Comisaría Primera. Allí insistieron en la necesidad de cambiar la metodología y el sistema de seguridad. “Neuquén está creciendo, con todo lo que implica Vaca Muerta, y hoy empiezan las clases. Hay que garantizar la seguridad también en ese contexto”, sostuvo el tesorero.
Los horarios críticos, precisó, son de 7.30 a 9.30, de 12.30 y hasta las 17. En esos tramos reciben quejas constantes, incluso en plazas cercanas a establecimientos educativos como la EPET 14. “Hay chicos que tienen turno tarde y, para no volver a sus casas, se quedan almorzando en la plaza. Pasa alguien y les roba el celular. La Policía tiene buena predisposición, pero no alcanza”, señaló. En algunos casos, dijo, son los propios vecinos quienes logran recuperar pertenencias antes que el personal de investigación.
También cuestionaron la implementación del sistema de cámaras. “Pedimos una cámara en Basavilbaso y Buenos Aires por los robos de ruedas. Con dos cámaras de 180 grados y una de 360 se podría cubrir todo el corredor de la Universidad del Comahue. Sin embargo, donde la colocaron, en Bruno Ramírez y Santa Fe, hasta un árbol tapa la visión. Y no sabemos si funcionan o no”, planteó.
En paralelo, mencionó la ausencia de Guardia Ciudadana en el sector y la necesidad de pensar políticas integrales frente al aumento de personas en situación de calle. “Estamos en 2026, no tenemos que achicar. La gente está cansada, pero hasta que no le pasa a uno no dimensiona. Cuando te roban o te asaltan de forma violenta, ahí reaccionás. ¿Vamos a esperar que pase algo más grave?”, se preguntó.
Para la vecinal, el problema excede un hecho puntual y se vincula con un clima de descreimiento institucional. “Hay mucha gente que reacciona por mano propia porque siente que nadie responde. Si no, perdemos credibilidad en lo que votamos y en las instituciones”, concluyó Sayago sobre la constante sensación de desprotección.
El detonante del reclamo fue el robo que denunció el concejal libertario Joaquín Eguía, quien tras sufrir un hecho bajo la modalidad de inhibidor de alarma expresó públicamente su enojo y volvió a instalar una postura que ya había manifestado en otras oportunidades: la necesidad de endurecer las penas, incluso con referencias a la pena de muerte, y la comprensión hacia quienes reaccionan con justicia por mano propia.
En sus cuentas de Instagram y Facebook con polémicos posteos: compartió la imagen de oficial de la policía montada de Brasil con la frase “el único delincuente que no vuelve a delinquir, es el delincuente muerto”. Asimismo, compartió la misma imagen en su otra red, acompañada del texto: “Todos los chorros, defensores de los chorros, anti cárcel y todos sus sinónimos se pueden ir a la re c... de su madre".
Sus declaraciones generaron polémica y reavivaron el debate sobre los límites del discurso punitivista que proyecta bajar la edad de punibilidad a 14 años, en un contexto de creciente malestar social por la inseguridad. Mientras algunos vecinos acompañaron el reclamo de medidas más severas, otros advirtieron sobre el riesgo de legitimar respuestas violentas por fuera del Estado de derecho.
Desde la comisión vecinal no se acoplaron a los planteos extremos, aunque reconocieron que existe un fuerte descreimiento en las instituciones. “Lo que dice Joaquín es que hay gente que reacciona. Y hay mucha gente que reacciona porque siente que nadie responde”, interpretó Sayago. Sin embargo, insistió en que el camino es fortalecer la prevención y la presencia estatal antes que habilitar salidas individuales en una ciudad que crece al ritmo de la actividad hidrocarburífera.